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Se autorizó el entrenamiento de caballos de polo

Mediante un decreto municipal se dio luz verde al entrenamiento de los animales a puertas cerradas. La práctica deportiva sigue suspendida.

Mediante un decreto municipal se dio luz verde al entrenamiento de los animales a puertas cerradas. La práctica deportiva sigue suspendida.

Se autorizó el entrenamiento de caballos de polo

 Imagen referencial.

Mediante el decreto 304/2020, el Municipio autorizó de manera parcial y acotada, el entrenamiento equino, actividad que representa en Cañuelas una importante fuente de trabajo.

Cabe aclarar que dicha autorización se limita únicamente a los caballos, sin que de ninguna forma implique la práctica deportiva. El decreto establece que las tareas de entrenamiento equino, entre otras medidas de bioseguridad, deben realizarse respetando el distanciamiento social de dos metros y reduciendo la presencia de jinetes en las pistas de vareo.

Entre los considerandos, se refleja la importancia de los sistemas productivos de ganado equino –cría de caballos de pura sangre para carreras, caballos criollos, centros de equitación, equinoterapia, polo, destrezas criollas, etc.- tienen en Cañuelas, y que son generadores de empleo y actividad económica directa o indirecta para muchas familias cañuelenses.

Criadores, peones, petiseros, veterinarios, herreros, domadores, jinetes, cuidadores, son sólo algunos de los rubros ligados directamente con este tipo de actividades. El proceso completo de un caballo implica 11 meses de gestación, dos años de cría y dos de entrenamiento. Esta fase es la que se encuentra interrumpida por la pandemia y de no realizarse en tiempo y forma puede producirse la pérdida de toda una generación, afectando la cadena de producción en detrimento de los puestos de trabajo.

"El Decreto tuvo en cuenta también que gran parte de los entrenamientos de caballos se llevan a cabo en espacios grandes a cielo abierto y sin que las personas que participan de los mismos tengan contacto entre sí, lo que permite mantener un distanciamiento social mayor al establecido como norma por la pandemia de COVID-19" señaló el municipio en un comunicado.

"La normativa municipal –primera de estas características– exige el cumplimiento de un protocolo y condiciones de bioseguridad, uso de tapabocas, gafas de seguridad, guantes y otros elementos de protección personal; y obligación de sanitizar las ropa de los trabajadores antes y después de ingresar a las caballerizas, entre otras medidas", agrega.

El decreto prevé multas de entre 200 y 5.000 módulos (entre 24.000 y 600 mil pesos) en caso de detectarse incumplimientos.
 

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