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Roberto Graz: “El 99,9 % del barrio no quiere la cancha de fútbol”

El precandidato a concejal y vecino del barrio Moradas habló del conflicto por la cesión de una manzana al club Villa María para la creación de un campo deportivo.

El precandidato a concejal y vecino del barrio Moradas habló del conflicto por la cesión de una manzana al club Villa María para la creación de un campo deportivo.

Roberto Graz: “El 99,9 % del barrio no quiere la cancha de fútbol”

 Roberto Graz.

El 25 de julio la Municipalidad de Cañuelas le cedió al Club Villa María un predio de 8.100 m2 con destino a la construcción de una cancha de fútbol. La noticia despertó reaccionas enfrentadas: satisfacción entre los directivos del Club, que desde hace más de 20 años vienen pidiendo un predio para la práctica del fútbol; y rechazo entre los vecinos del barrio Moradas, que ven la cancha como una potencial amenaza a su tranquilidad.

“El 99,9 % del barrio no quiere la cancha. En un día juntamos 400 firmas que fueron entregadas en la Municipalidad para manifestar el rechazo al proyecto” dice Roberto Graz, precandidato a primer concejal por Consenso Federal y también vecino de la nueva urbanización.

“Nos parecen bien que le den un predio a una institución respetada como el Villa María, que trabaja por los chicos, pero todos sabemos muy bien lo que puede generar una cancha de once y más cuando se participa en una Liga: trae conflictos. Todos los que compramos terrenos en este lugar lo hicimos buscando un espacio verde y tranquilidad”, agregó Graz.

Por otra parte desmintió las declaraciones de Lucía Soria, integrante de la comisión directiva del Club Villa María. Días atrás Soria afirmó que nadie sabía que los vecinos de Moradas estaban haciendo una plaza en la manzana que a la postre fue cedida en comodato.

“Los propios vecinos limpiamos el predio e instalamos un mástil. Se iba a inaugurar el 20 de junio pero se reprogramó para el 9 de julio. Siempre se hizo partícipe al Club Villa María como a la Municipalidad, a través de notas ingresadas en mesa de entradas. También invitamos al cura párroco, a los bomberos y a la policía. La señora Lucía Soria no puede decir que lo desconocía porque le entregamos una invitación en mano a un miembro de la comisión directiva”, replicó Graz.

“Durante cuatro años el predio estuvo abandonado, con yuyos de más de un metro. Los vecinos autoconvocados se ocuparon de limpiarlo, de colocar luminarias y de juntar fondos para la compra de juegos. Justo cuando empezamos a crear una plaza, el municipio lo cede para una cancha de 11 sin decirnos nada, sin hablar con la gente.  No cayó como un baldazo de agua fría”.