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"Queremos médicos, no veterinarios"

Dos familias se congregaron este lunes frente al Hospital Marzetti para reclamar una mejor atención por parte de los profesionales. El director de Emergencias, Roberto Byrne, fue la única autoridad que dio la cara.

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Valeria Santángelo, la mamá de Tahiel, exigió explicaciones.

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Unas 15 personas participaron de la movilización convocada por los padres de dos niños que sufrieron presuntos casos de mala praxis en el Hospital Angel Marzetti de Cañuelas. A pesar de las continuas quejas de los cañuelenses respecto al funcionamiento del centro de salud, la comunidad no acompañó la marcha: sólo acudieron los familiares directos de los damnificados.

La protesta fue convocada por Gustavo Russo, papá de Naiara, una beba de seis meses que se encuentra internada en el Hospital Posadas con un cuadro respiratorio grave luego de un diagnóstico erróneo efectuado en Cañuelas; y por Valeria Santángelo, la mamá de Tahiel, bebé fallecido en el Marzetti por causas que aún no fueron aclaradas.

A diferencia de lo ocurrido el 25 de junio, cuando se armó un desproporcionado operativo de seguridad para frenar una protesta de un puñado de madres, esta vez no hubo policías a la vista. 

Luego de colgar carteles sobre el enrejado perimetral con frases como "La negligencia salió a la luz", "Basta de veterinarios" y "Basta de muertes", los familiares cuestionaron el trato poco humano de los profesionales del Marzetti, especialmente en el sector de Pediatría.

El jefe de Emergencias, Roberto Byrne, fue la única autoridad que salió a la vereda a hablar con la gente. No dieron la cara el director del Hospital, Gustavo Pascuas; ni el flamante subsecretario de Salud, Salvador Egitto. Tampoco estuvieron el intendente Gustavo Arrieta ni la jefa de Gabinete Marisa Fassi. Byrne salió en defensa del alcalde y su esposa subrayando que siguen de cerca y con mucha preocupación lo que sucede en el sector profesional.

"Esto es como un taller en el que puedo tener chapistas que andan bien y otros que andan mal" explicó Byrne, tratando de apelar a un lenguaje coloquial. Pero los reunidos no tardaron en cuestionarle la analogía poco feliz. 

Para llevar tranquilizar a los familiares, Byrne reveló que la neonatóloga Edith Venera, médica del Marzetti desde fines de 2013, había sido desplazada luego de la muerte de Tahiel. "A la Dra. Venera la sacamos, no está más en Cañuelas. Gastamos mucho dinero en pagar guardias y cuando los resultados no se ven o los médicos no funcionan, los sacamos. Tanto es así que hemos echado a 40 médicos en los últimos años", destaco el jefe de Emergencias.

Ante esa frase, Gustavo Russo opinó que cambiar constantemente de profesionales no era la solución. "Queremos médicos, no veterinarios", reiteró, y opinó que en lugar de organizar visitas guiadas al futuro hospital Néstor Kirchner, el intendente y su esposa deberían recorrer el Marzetti con mayor asiduidad.

Byrne coincidió en que la buena atención es tan importante como la capacidad técnica. "En la medicina, un 50 % es ciencia y un 50 % es diálogo con el paciente".

Pasadas las 19 hs. los pocos vecinos se dispersaron preguntándose si la movilización había servido para algo; y con el sabor amargo de advertir que los cañuelenses les habían dado la espalda.

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