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Falleció Tony Azzola

El reconocido comerciante de Cañuelas falleció el domingo, a los 72 años, víctima del mal de Parkinson. Había llegado a la Argentina desde Turín en 1951. “Está mal que yo lo diga pero para mí fue y será una de las mayores figuras de este pueblo”, lo recordó su nieto.

El reconocido comerciante de Cañuelas falleció el domingo, a los 72 años, víctima del mal de Parkinson. Había llegado a la Argentina desde Turín en 1951. “Está mal que yo lo diga pero para mí fue y será una de las mayores figuras de este pueblo”, lo recordó su nieto.

Este domingo 14 de septiembre, a la edad de 72 años, falleció Antonio "Tony" Azzola, reconocido comerciante de Cañuelas.

Su deceso se produjo en la Clínica de Tristán Suárez como consecuencia del deterioro producido en su salud a causa del Parkinson, un mal que arrastraba desde hacía varios años. Sus restos fueron sepultados este lunes a la mañana en el Cementerio Parque La Oración.

Tony había nacido en Turín un 13 de noviembre de 1935. Era hijo de Isaac y de Teresa Signori.

A los 15 años escuchó hablar de la Argentina y decidió embarcarse, completamente solo. Trabajó tres años en el Florida Hotel y ese primer empleo le permitió juntar el dinero suficiente para traer a sus padres y a sus dos hermanas, pero nunca más quiso volver a Italia.

Vendió café en las oficinas del Pasaje Barolo. En Lope de Vega y Lascano abrió una heladería donde conoció a la que sería su esposa, Haydeé Sánchez. Años más tarde ingresó a la compañía Gestetner convirtiéndose en supervisor de la multinacional en América Latina desde 1963 hasta 1966.

En 1978 decidió mudarse a Cañuelas. Abrió la fábrica de pastas Torino frente a Old West y al poco tiempo construyó su local propio en un terreno que le compró a Lizardo Cáceres frente a Liberty Center. Su último emprendimiento comercial fue la recordada Pizza Nostra.

Tuvo dos hijos (Alejando y Augusto), cinco nietos (Maite, Facundo, Tomás, Guido y Renzo) e incontables amigos.

Así lo recordó su nieto Tomás en un mail enviado a InfoCañuelas: "Iba y venia por las calles del centro.Siempre fue buena gente... Se lo veía en Old West o en Praliné tomándose su cafecito y mirando cada partido de fútbol los fines de semana. También iba a la cancha de Cañuelas con su enfermedad de Parkinson que lo hacía trastabillar o caerse cada dos minutos. Sì salías con él en sus dificultadas caminatas notabas que en cada cuadra lo saludaba gente. Está mal que yo lo diga pero para mí fue y será una de las mayores figuras de este pueblo".

INFOCAÑUELAS
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