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El adiós a Victoria Byrtus, una mujer extraordinaria

Fue prisionera del nazismo, huyó de la guerra y llegó la Argentina en 1952. Junto a su marido construyó su propia casa, una de las primeras de Los Aromos. Fundó la capilla y el centro de jubilados.

Fue prisionera del nazismo, huyó de la guerra y llegó la Argentina en 1952. Junto a su marido construyó su propia casa, una de las primeras de Los Aromos. Fundó la capilla y el centro de jubilados.

El adiós a Victoria Byrtus, una mujer extraordinaria

 Victoria Dziopa, viuda de Byrtus. Fotos familiares.

Si se hiciera una escala de las mujeres más excepcionales en la historia de Cañuelas, sin lugar a dudas Victoria Dziopa de Byrtus ocuparía un lugar de honor.

Nacida en la ciudad Przemysl, al sureste de Polonia, el 17 de octubre de 1928, acaba de fallecer el 15 de enero en el Hospital Marzetti, donde se hallaba internada a causa del deterioro de su salud provocado por un ACV. Dejó a sus espaldas una vida ejemplar de trabajo y servicio al prójimo.

Durante la invasión de Alemania a Polonia (1939-1945) Victoria cayó como prisionera y logró sobrevivir cuidando a los hijos de un jerarca nazi. En el inicio de la posguerra, estando embarazada, quedó viuda de su primer marido por lo que emigró a Inglaterra en busca de un mejor futuro. En la ciudad de Shrewsbury, donde se radicó, nació su primogénito, Francisco Sos.

Viviendo en el Reino Unido conoció a quien sería su segundo marido, el checoslovaco Juan Byrtus. A pesar de que ella era una ferviente católica y él protestante, la religión no fue obstáculo para forjar un sólido matrimonio del que nació su segundo hijo, Zbignew “Pepe” Byrtus.

Victoria tenía una hermana viviendo en el barrio Los Aromos de Cañuelas, recién trazado, y fue ella quien la incentivó a radicarse en la Argentina, un país “tranquilo” según el adjetivo que predominaba en sus cartas. El nazismo y la guerra la habían marcado de tal manera que buscaba tranquilidad, progreso y estabilidad. Llegó al puerto de Buenos Aires el 23 de mayo de 1952 y nunca más quiso regresar a Europa, lugar que para ella seguía siendo sinónimo de sufrimiento, hambruna y violencia. 


Victoria junto a su segundo hijo Zbignew.

Juan Byrtus, de oficio carpintero, comenzó a trabajar en un vivero hasta que consiguió trabajo en los talleres ferroviarios de Remedios de Escalada, donde se encargaba de hacer el mantenimiento de los vagones, por entonces de madera. Más tarde ingresó como operario de Mercedes Benz.

Pepe cuenta que su madre siempre trabajó como ama de casa y que ayudó a Juan a construir su hogar desde los cimientos. “Compraron cuatro lotes a Salomón Odessky cuando en Los Aromos estaban los Donatti y unas pocas familias más. Primero hicieron una casa chiquita mientras construían otra más grande dentro del mismo predio. Mi mamá hacía el pastón con los materiales que el corralón de Caeiro traía en un carro y cuando mi papá llegaba a la tardecita de la fábrica, se ponían los dos juntos a edificar”.


Victoria con su esposo Juan Byrtus.

Byrtus fue el alma mater de la Sociedad de Fomento de Los Aromos, fundada el 16 de julio de 1961, en el día de la virgen Nuestra Señora del Carmen. En 1967 se confeccionó su bandera y en 1971 se inauguró la sede social.  Cuando murió prematuramente a los 66 años, Victoria tomó las riendas de la familia y del trabajo comunitario. Siempre fue una activa militante católica, dio clases de catecismo a todo el barrio y fue la fundadora de la capilla Nuestra Señora de Luján. De su propio bolsillo salió casi todo el dinero para la obra.

En tiempos más recientes fue la impulsora y primera presidenta del Centro de Jubilados de Los Aromos, inaugurado en diciembre de 1998.


Victoria y familia posan orgullosos frente la casa que consruyeron con sus manos en Los Aromos.

Hace un año sufrió un ACV que fue minando su salud y dejándola sin memoria. Estuvo 25 días internada en el Hospital Ángel Marzetti, donde falleció el 15 de enero a la madrugada. “Tengo que decir que la atención del Hospital Marzetti fue excelente desde todo punto de vista, con una dedicación permanente por parte del personal”, destacó Pepe.

El cuerpo de Victoria permanece resguardado en la morgue del Marzetti. Todavía no se pudo realizar el velatorio debido al conflicto del Cementerio Municipal de Cañuelas (sobre el que se informa por separado). Si las diferencias entre el personal y el director se resuelven en las próximas horas, el lunes 17 de enero podría ser supultada, aunque todavía no hay certezas al respecto. Recién el domingo cerca de la medianoche, y seguramente como resultado del fuerte repudio que generó en la comunidad esta demora, la familia recibió la confirmación de que los restos serán inhumados el lunes a las 11 hs.

Un final inmerecido para una mujer que vivió una vida sacrificada y con una profunda vocación de servicio a la comunidad.


Victoria y nietos junto a monseñor Juan Suárez.

Germán Hergenrether