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Información general

Abrazo a la Guardia del Juncal

Un centenar de personas se desplazaron hacia el histórico campo de Udaondo para pedir por su preservación. Organizaron Los Uncalitos e InfoCañuelas.

Veinticinco automóviles y cerca de cien personas participaron este domingo en la primera caravana a la Guardia del Juncal, organizada con el objetivo de difundir la existencia de este sitio histórico y solicitar a las autoridades que garanticen su recuperación y mantenimiento.

La actividad fue organizada por Susana Frasseren y Pablo Garavaglia, de Los Uncalitos, y Telma Martines, Germán Hergenrether y Gastón Calvo Torres, de InfoCañuelas.

A 10.40 la caravana encabezada por la camioneta de Los Uncalitos y el Fiat 132 de Calvo Torres partió con rumbo a la Guardia, adornada con estandartes y banderas argentinas. El patrullero de Gobernador Udaondo acompañó a lo largo de los 30 kilómetros de recorrido.

En el camino se sumaron algunos ciclistas y Juan José Iñiguez, poblador cercano de la Guardia.
En el arribo aguardaban el director del Museo y Archivo Histórico, Gustavo Recalt, y el guardaparque provincial Fernando Rubini, quienes ofrecieron una breve charla explicativa sobre la función inicial de la Guardia como fortín de defensa contra posible avance de los indios y su posterior transformación en estancia productiva, propiedad de Paula García de Guisande.

Poco a poco la gente se fue ubicando entre las plantas, alrededor del rancho. Algunos compartieron sándwich es, empanadas y fiambres; otros llevaron carne y chorizos que asaron en una parrilla ofrecida gentilmente por los vecinos de Udaondo y La Noria.

Estaban todas las generaciones, desde Chola Rizzi que fue manejando su automóvil hasta el pequeño Tobías, hijo de Natalia Blasco y de Chelo Urrutti.

"No todo el mundo tiene la posibilidad de entrar a La Candelaria, a Villa María o a la Macarena, pero sí tiene posibilidades de venir en su autito a este campo, donde se ve la pampa bonaerense en estado puro y que los cañuelenses podrían disfrutar como Lobos o Monte disfrutan su laguna. Exijamos que este lugar se cuide y que los cañuelenses lo puedan usar", reclamó Frasseren.

Más tarde, también se planteó la necesidad de conservar en un cien por ciento la autenticidad de la Guardia, ya que desde la Municipalidad se barajan  proyectos para construir un mangrullo y un Salón de Usos Múltiples que desvirtuarían su fisonomía.

Al cabo del almuerzo llegó Ronaldo, quien se hallaba cuidando a Lilia Arsuaga, su ex compañera, quien también contribuyó con una  parte en la donación del campo.

Dolido por olvido de tantos años, Urutti agradeció la llegada de la gente. "Ustedes se deben agradecer a sí mismos. Esto no es para mí ni es del intendente, sino de la gente. Tampoco doné esto para los viejos, sino para los jóvenes, por eso todos ustedes tienen la obligación moral de que esto siga".

DETERIORO
La Guardia del Juncal es un campo de 140 hectáreas con una rica variedad de flora y fauna que hacia 1770 fue un fortín de defensa contra los indios. En el casco de la antigua estancia sobrevive un racho enteramente original, construido entre 1860 y 1880.

Su propietario, Ronaldo Urrutti, donó estas tierras a la Municipalidad en 1997 para que se convirtiera en un museo y espacio público y el año pasado fue declarado Reserva Natural por el gobierno de la provincia, pero lo cierto es que desde hace una década viene sufriendo un creciente abandono que pone en riesgo la estabilidad de las históricas construcciones.

A partir de la movilización organizada por Los Uncalitos e InfoCañuelas, la Provincia anunció el envío de 80.000 pesos para poner en valor el sitio histórico. La Municipalidad cortó el pasto y arregló algunos caminos de acceso y anunció la contratación del arquitecto Carlos Moreno para guiar los trabajos de restauración.

La idea es utilizar estos fondos para llevar luz eléctrica a la Guardia, restaurar el rancho y construir el baño para brindar un mínimo de confort a futuros visitantes.

La Caravana del domingo ha servido, sin dudas, para llamar la atención sobre el estado de abandono de la Guardia. Si las autoridades no escuchan el mensaje, este lugar seguirá el triste destino de la vieja Iglesia del Carmen y de la casa de Zelarayán.

Luego será tarde para lamentos.

INFOCAÑUELAS
25-03-07