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Economía y proyectos edilicios en esta nueva etapa de Cañuelas en la B Metropolitana

Daniel Roncoli y Diego Rodríguez hablaron de la preparación del club para afrontar todas las implicancias del ascenso.

Daniel Roncoli y Diego Rodríguez hablaron de la preparación del club para afrontar todas las implicancias del ascenso.

Economía y proyectos edilicios en esta nueva etapa de Cañuelas en la B Metropolitana

El reciente ascenso de Cañuelas a la B Metropolitana es un acontecimiento histórico celebrado por hinchas y vecinos del distrito, pero detrás de ese salto deportivo hay un engranaje de factores económicos, funcionales y administrativos que deben alinearse para hacer frente a la nueva realidad.

Se estima que el costo operativo del fútbol duplicará al de la C, un incremento derivado no sólo de los mayores sueldos que requiere la divisional, sino del profesionalismo que empieza a expandirse en todos los niveles. En ese aspecto las autoridades son optimistas ya que los ingresos por televisación y sponsoreo también se multiplicarán, con la expectativa de un superávit financiero.

En cuanto a las instalaciones, hay un proyecto de riego automatizado para mejorar el césped del Estadio Arín -desde el vamos uno de los mejores de la categoría- como así también la construcción de oficinas y un estacionamiento en el predio de Uruguay y San Juan. Para el mediano plazo se analiza una iluminación integral del estadio para posibilitar los partidos nocturnos. 

Daniel Roncoli y Diego Rodríguez -presidente y tesorero del Cañuelas Fútbol Club- hablaron con InfoCañuelas sobre los cambios que están en marcha y los que se planifican para los próximos meses.

-¿Qué impacto genera en el Club el ascenso de categoría, más allá de lo deportivo?
-Daniel Roncoli: Aislándonos del hecho histórico, pensamos que el ascenso puede servir para que la institución crezca en obras. Ya hemos hecho algunas y tenemos varias proyectadas para lo inminente como el riego artificial de la cancha. Creo que es importante aprovechar este espaldarazo para reverdecer el entusiasmo en las divisiones inferiores, tratando de generar una corriente de admiración y adhesión. 

-¿La categoría exige obras o mejoras que el Club no tenía?
-Roncoli: La categoría no nos ha exigido nada a nivel de obras, pero nos damos cuenta, por ejemplo, de que al Club tal vez le convendría tener la cancha iluminada. Es un dilema que empezamos a mensurar. Muchos clubes lo evalúan porque la B tiene tendencia a jugar entre semana y entonces es más fácil hacerlo de noche. Lo estamos estudiando pero hay otras prioridades, como incorporar tecnología GPS para evaluar a los jugadores en los entrenamientos. Se están comprando más de 20 GPS que quedarán para el club. También nos dimos cuenta de que necesitamos una profesionalización de muchas áreas que manejábamos de manera muy folklórica.
Como dato concreto, se hicieron obras por 5 millones de pesos en los últimos tiempos. Ahora estamos armando una obra cercana al millón de pesos en la sede para los techos, cambiando canaletas y desagües porque la intensidad de las lluvias hace que los desagües no den abasto. El grosor y las bocas de flujo de agua eran aptas para los '70, pero hoy quedaron obsoletas.

Parte de la comisión directiva del CFC.

-¿Cómo está el proyecto del riego artificial en la cancha principal?
-Roncoli: Es una obra que ya está financiada y que aún no ha comenzado. Hoy tenemos un riego mediante cañón, tipo manguera, que es imperfecto. Vamos a implementar un sistema de riego con sensores y 30 aspersores para regar la cancha en forma pareja y automática. Estamos viendo si también podemos implementarlo en la cancha auxiliar. En realidad estamos replanteado todas las tareas sobre el campo de juego, dándole una dedicación más intensa y profesional. Por primera vez en la historia de la cancha se empezaron a hacer cortes verticales y helicoidales, además de fumigarla, airearla, arenarla, fertilizarla y resembrarla. El césped es una inversión que no se ve, hay que hacer dos sembrados anuales (uno en abril y otro en verano). La semilla es cara, tiene costo en dólares. El mantenimiento también es oneroso, porque la cancha requiere tres días de trabajo intenso par tenerla en condiciones.

-Diego Rodríguez. Es importante informar que nos han donado una cortadora de césped helicoidal, una máquina grande, de cinco cuerpos, que tiene la ventaja de que corta de manera más suave, con un corte neto que no daña el césped. Con esta máquina se logran esas franjas que vemos en los grandes estadios. Entre el riego y esta máquina, nuestra cancha va a quedar al nivel de la primera A.  Otra obra significativa que ya encaramos es la seguridad, mediante la instalación de cámaras, reflectores e incorporación de un sereno. 

-En los partidos se observa mucho desorden y concentración de autos. ¿Hay algún proyecto para mejorar eso?
-Roncoli. Eso para nosotros es prioritario. Estamos pensando en entubar las zanjas y hacer estacionamiento sobre la vereda en diagonal. Tenemos casi 200 metros de vereda que nos ayudaría mucho. Sofía Guzzi ya hizo un proyecto para construir una oficina y boletería grande sobre Uruguay para atender a los socios en el día a día. Vamos a poner un sistema de molinete para asegurar la entrada y blindar más los accesos, junto con el estacionamiento como complemento. El movimiento se da no sólo en los partidos. Con todas las ventanas de fútbol, incluido el femenino, estamos en más de mil jugadores y jugadoras. Eso nos genera mucho ir y venir de gente, lo que deriva en problemas de tránsito en horarios pico sobre la calle Uruguay. 
-Rodríguez: El club tiene otros dos proyectos muy interesantes: el tenis de El Cajón, que ya se licitó y se empezó con la limpieza; y por otro lado el restaurante, donde van a comenzar las obras. Son dos progresos importantes a nivel de inversión y de servicio al socio.

Cortadora helicoidal donada por una empresa de Cañuelas.

-¿Cuál es el presupuesto que requiere el manejo del fútbol si lo comparamos con la etapa anterior?
-Rodríguez: Es un tema que estamos siguiendo muy de cerca para poder planificar correctamente y no tener sobresaltos. En líneas generales estamos gastando un 50 % más. Hay un upgrade de sueldos, que no es sustancial. Pero también hay mayores ingresos por televisación y sponsors. Si lo sabemos manejar, el fútbol se va a poder autofinanciar perfectamente y hasta podremos generar un superávit. Nuestra idea es que el fútbol profesional debe quedar aislado del resto de las actividades del club porque tiene otros requerimientos y otro profesionalismo. No es un negocio pero hay que verlo un poco desde esa perspectiva para que se autofinancie; de lo contrario, te puede llevar puesto al Club.

-¿Hay nuevos patrocinadores?
-Roncoli: El main sponsor de la camiseta y el fútbol es Zoe, junto con Vainillas Pozo y Don Satur. Zoe se acaba de incorporar, es una empresa de relaciones humanas especializada en coaching internacional, muy fuerte en Colombia y otros países de América Latina. 
-Rodríguez: Al tener televisación de TyC Sports en casi todos los partidos, hemos mejorado los carteles estáticos con medidas homogéneas y hemos actualizado el tarifario a la nueva divisional. Lo que notamos es que tenemos un impacto en crecimiento de sponsor, más a nivel nacional o provincial que respuestas locales. Por eso, si hay empresas locales interesadas, sería bárbaro. A veces nos apoyan más empresas de afuera que de la zona.

-Un dato que llamó la atención fue la salida de Márquez a pesar de que el técnico logró un resultado excepcional.  Más allá de lo que decía el contrato, las versiones indican que quería continuar ¿Fue una desvinculación traumática?
-Roncoli: Si bien es raro reflexionar en medio de un éxito, su desvinculación fue conversada y consensuada. Nuestra idea es que había un desgaste, que necesitábamos un cambio. Conseguimos el mejor rendimiento en diciembre de 2019, ascendimos en 2021, debido a la pandemia el equipo sufrió una disminución en su rendimiento, hubo jugadores que no recuperaron su nivel y su estado físico. Por otra parte nos habíamos planteado un cuerpo técnico de dos personas, con Nico Iñiguez y Gonzalo Márquez. Desde el momento en que por su dinámica interna el grupo decidió desplazar a Nico Iñiguez -una cuestión que la comisión respetó en pos del objetivo- para nosotros fue un tema a revisar, porque habíamos elegido a los dos y Nico era el más conocido por nosotros porque era surgido del club. En nuestro análisis no nos quedamos con el ascenso y el primer torneo sino que evaluamos los 18 meses en los que hubo cosas malas y cosas buenas. A partir de ahí nos abocamos a la búsqueda de un cuerpo técnico que despertara no sólo una reactivación del equipo, sino que pudieran trabajar en comunión con los de abajo y eso se ha conseguido. Además sumamos dos entrenadores del club al cuerpo técnico para que se vayan capacitando, que son Bautista Pelorosso y Nahuel Ortiz.

-¿En inferiores cómo se configuró el trabajo tras la salida de Beto Ortiz?
-Roncoli: Beto se fue con Márquez a trabajar a Español. La coordinación de las divisiones grandes de juveniles la está haciendo Germán Sassone, que además armó cuerpos técnicos nuevos de Cuarta, Quinta y Sexta división, que quedaron a cargo de Juan Gilardo, Gabriel González y José Malavé, respectivamente. También hemos tomado la iniciativa de que todos los entrenadores y los preparadores físicos sean recibidos como condición sine qua non; y vamos a implementar un registro interno de evaluaciones psicológicas, porque sabemos la responsabilidad que implica poner a un entrenador, una entrenadora y profes a cargo de un grupo de chicos.

Rodríguez y Roncoli (en el centro) anunciaron el plan de obras.

-Pasando al torneo que recién comienza, si uno ve los rivales, se podría decir que no hay cucos. Salvo Los Andes, Cañuelas ha jugado con casi todos. ¿A priori uno podría imaginar una buena campaña del equipo?
-Roncoli: La intención fue hacer un equipo competitivo y encontrar un estilo de juego. Nos basamos en la idea de hacer un mix entre jugadores del club y un grupo chico de jugadores calificados de la C que nos parecía que podían adaptarse a la B; y jugadores con pasado en primera, a préstamo o con contratos módicos, para lograr un equipo dinámico, que es lo que reclama la categoría. Asimismo, nos planteamos tener un 70 % de jugadores jóvenes y un 30 % de experimentados para cumplir con el mayor requerimiento físico de la divisional.
-Rodríguez: Un dato a tener en cuenta es que debido a la pandemia no hay descensos este año y eso es importante, tenemos dos años garantizados en la B, el 2021 y 2022. Eso nos va a permitir hacer pie en la categoría y no tener la presión del descenso inmediato. Desde esa perspectiva, tuvimos un poco de suerte. Con Daniel y otros miembros de Comisión no hemos reunido con clubes de primera B para ver cómo sobrellevaron el ascenso, que nos contaran su experiencia. Todos coincidieron en que hay un menor margen de error, por eso estamos buscando mayor profesionalismo en todos los órdenes. Incluso nosotros, desde la parte directiva, tenemos una mayor exigencia.

-¿Se ha pensado en reforzar el plantel administrativo?
-Rodríguez. Lo estamos viendo. Hemos reforzado la parte administrativa e incorporado un asistente de Presidencia. Como dijo Daniel, vamos a tener una oficina administrativa en el Estadio, también tenemos idea de armar un departamento de recursos humanos.  Hoy el Club tiene una estructura de empresa y eso lleva a una mayor exigencia. 
-Roncoli: La categoría tiene una mayor demanda de los medios de comunicación y por eso hemos armado un equipo de prensa conformado por Nicolás Celhabe y Emiliano Silvero en Acreditaciones; Jonathan Argañaraz y Camila Rolón en Fotografía; Juani Etchevers en Diseño y Producciones especiales; y Javier Morales en Protocolo de árbitros. Ese equipo acompaña al plantel en los partidos de visitante y cuando jugamos de local se ocupa de coordinar una conferencia de prensa. Hemos armado una sala de prensa y oficina técnica para dar más comodidad; y estamos tratando de crecer con las cabinas de transmisión, la idea es hacer cuatro replicando el sistema de containers. 

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