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| Cultura y eventos

Se concretó el homenaje a Ronaldo Urrutti: un camino rural lleva su nombre

Amigos del folklorista colocaron un cartel en la calle de ingreso a la Guardia del Juncal.

Amigos del folklorista colocaron un cartel en la calle de ingreso a la Guardia del Juncal.

Se concretó el homenaje a Ronaldo Urrutti: un camino rural lleva su nombre

 Ronaldo Urrutti (1939-2019).

Ronaldo Urrutti, el reconocido folklorista de Cañuelas, fue homenajeado por un grupo de amigos que en la tarde del sábado 29 de mayo colocaron un cartel nomenclador con su nombre en la calle que conecta el Camino del Gasoducto con la Guardia del Juncal, dando cumplimiento a la ordenanza 3.427 aprobada por el Concejo Deliberante en diciembre pasado.

La norma, impulsada por los concejales Natalia Blasco y Martín Augusto a partir de una idea de Daniel Biasco, autorizó el nombramiento de esa calle en reconocimiento a la trayectoria de Urrutti como difusor del folklore a nivel local, nacional e internacional, en coincidencia con el primer aniversario de su muerte, ocurrida el 24 de noviembre de 2019. 

El sábado a la mañana un puñado de amigos se dio cita en las inmediaciones de la Guardia para hacer realidad el homenaje. Allí estaban Lucio García Ledesma (h), el comisario (RE) Miguel Barcia, Carlos Aguirre, Segundo Biasco, Daniel Biasco y Jesús Sánchez. La pandemia impidió extender invitaciones a más vecinos de Cañuelas.

“Nos encontramos en esta ceremonia para homenajear a nuestro querido amigo Ronaldo Urrutti en el día del Ejército Argentino y también del folklore nacional, que fue justamente el ámbito donde más alto y más lejos ha llevado el nombre de Cañuelas, hasta la misma plaza roja de Moscú. No solamente incursionó en la danza sino también en su pasión por el caballo, los desfiles y la revalorización histórica” expresó Barcia.

Carlos Aguirre, director del ballet del Grupo Sol y discípulo de Urrutti, lo recordó como “un gran profesor que me marcó el camino en el folklore” mientras que García Ledesma lo definió como “un verdadero patriota”.

Biasco, Barcia, Aguirre y García Ledesma.

“He organizado y reunido a estos amigos para ser efectivo el proyecto que se llevó adelante y que se logró aprobar en el Consejo Deliberante. He tenido pocos amigos y Ronaldo sin dudas fue uno de los mejores. También he tenido el honor de ser quien llevara adelante su entierro en la Guardia bajo la autorización del intendente en ese momento, don Gustavo Arrieta, cumpliendo con un decreto que ya existía” fueron las palabras de Biasco.

“Me gustaría que se formara una comisión no solamente de paisanos, sino de gente de varias disciplinas, para revalorizar y mantener el campo, que se encuentra totalmente abandonado” concluyó en un mensaje dirigido a las autoridades.

La jornada continuó con una visita a la tumba del folklorista y un asado que estos seis vecinos compartieron en la Guardia rememorando anécdotas de quien fuera propietario de las tierras. A metros de la mesa que se dispuso en medio del monte descansaba la carcaza vandalizada, sin piezas y sin motor, del Chevrolet Chevelle Malibu 1965 que Urrutti solía manejar por los caminos de la zona. Un símbolo del olvido en el que se encuentra sumido este rincón fundacional de Cañuelas en la proximidad del Bicentenario.

QUIÉN ERA RONALDO ELLECER URRUTTI

Nacido el 21 de septiembre de 1939 en Junín, provincia de Buenos Aires, desde chico se instaló en Cañuelas, en la zona de La Noria. A los 16 años ingresó a la peña El Charabón y años más tarde estudió el profesorado de Folklore con Víctor Jaime Freires. 

En 1967 adquirió los campos de la Guardia del Juncal, en Gobernador Udaondo, lugar donde en 1771 se había creado un fortín de defensa contra el avance del indio. En el casco se mantiene en pie un rancho construido entre 1860 y 1880, uno de los más antiguos de la provincia de Buenos Aires.

Urrutti bajo el alero de su rancho. Foto gentileza Criollos del Sur.

En la década del 90 emprendió una serie de viajes por Brasil, Francia, España y Rusia, entre otros países, dando conferencias sobre el gaucho argentino. Además de sus destrezas como bailarín y recitador, fue recopilador de historias, muchas de las cuales puede leerse en la sección bonaerense de la compilación Cuentos y leyendas populares que realizó Berta Elena Vidal de Battini.

En 1997 donó las tierras de la Guardia del Juncal a la Municipalidad de Cañuelas para convertirlas en un espacio público de educación y acampe. En 2006 la Legislatura Bonaerense, mediante la Ley 13.530, declaró “Reserva Natural Municipal de Objetivo Definido Educativo” al casco, de 12 hectáreas, e incorporó el campo de casi 200 hectáreas al Sistema de Áreas Naturales Protegidas de la Provincia de Buenos Aires, encuadrándolo en la Ley Provincial 10.907 de Reservas y Parques Naturales.

En 2009 solicitó que sus restos fueran enterrados en la Guardia, autorización que se otorgó mediante la Ordenanza 2574/09.

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