21 de mayo. Cañuelas, Argentina.

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Jorge Arnold. Combatió junto al Almirante Brown y en 1821 ayudó a construir la primera capilla de Cañuelas

InfoCañuelas halló un documento que aporta datos reveladores sobre la primitiva capilla Del Carmen.

Arnold comandó la corbeta Agreable (1814).

Arnold comandó la corbeta Agreable (1814).

Sostiene Lucio García Ledesma en sus “Bases Documentales para la Historia de Cañuelas” que -según relatos populares- en los orígenes del paraje las misas transcurrían en un humilde ranchito de barro y paja hasta que en 1821 se construyó una capilla de mayor porte en la esquina donde hoy se encuentra el edificio municipal. 

La capilla de 1821 fue el primer edificio de material que tuvo el ejido urbano cuando Cañuelas era un caserío conformado por no más de 20 ranchos. Se sabe que a su lado estaba el cementerio, pero nada se conoce sobre su diseño o dimensiones.

Hace unos días, gracias a la colaboración de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Córdoba, InfoCañuelas pudo acceder a un documento de 1823 firmado por Jorge B. Arnold que contiene algunos datos sobre la gestación de esa capilla primigenia.

Jorge B. Arnold era George Brown Arnold, un norteamericano que llegó al país como marino mercante. En 1814 se incorporó a la escuadra del almirante Guillermo Brown derrotando a las fuerzas realistas que permanecían en Montevideo. Posteriormente se afincó en Cañuelas como propietario de los campos de Grigera que años más tarde se transformarían en “La Caledonia” de John Miller.

El 12 de febrero de 1823 Arnold publicó un manifiesto con el propósito de salvaguardar su honor ante la comunidad tras ser acusado de cuatrero en una causa judicial que le había iniciado el juez de Paz Hilarión Castro. Con el tiempo pudo demostrar que la denuncia era infundada y que Castro se había valido de testigos falsos con el velado objetivo de apropiarse de sus tierras, lo que motivó la destitución del primer juez cañuelense.

Lo interesante es que en ese folletín de 16 páginas que mandó a imprimir en el taller de los Expósitos y que se conserva en la Universidad Nacional de Córdoba, Arnold se esfuerza en presentarse a sí mismo como un servidor de la patria y honorable vecino que colaboró activamente en el desarrollo del incipiente paraje de Cañuelas. Concretamente dice haber donado la tierra, los ladrillos y la campana principal de la capilla.

Transcribimos algunos párrafos de la página 11 del manifiesto:

“Cuando se anunció levantar en las Cañuelas la capilla del Carmen, que sirve de viceparroquia a la de San Vicente, yo ofrecí en donación media legua de terreno y vente mil ladrillos para su fábrica. Que erigiéndola a una legua y media de mi casa, donde se halla, un día que se me quejó de escasez de carne para su conclusión, le di cuatro reses ofreciéndole las más que necesitase para alimentar los peones”.

“Que en fin concluida, la mejor campana que tiene se la obsequié yo, desprendiendo a mi hacienda de su servicio”.

Nótese que Arnold afirma que la capilla estaba a legua y media de su casa. Es la distancia que existe desde la plaza San Martín al casco actual de la estancia La Caledonia. 

Otro detalle es que Arnold no hace ninguna alusión a una capilla anterior de quincha y paja, lo que permite preguntarse si realmente existió o si fue un mito popular.

En la misma página también menciona su colaboración con el párroco de San Vicente para la construcción de la primera escuela en ese partido:

“Atanasio San Martín certifica que cuando se trató de erigir escuela en su pueblo, distante de mi residencia 6 leguas, y que mientras ningún vecino llegó a oblar más de 4 pesos, yo contribuí con 50, con la especialidad de que jamás he ocupado este establecimiento con ninguno de mis ocho hijos”.


UN HÉROE DE LA INDEPENDENCIA

George Brown Arnold nació el 4 de enero de 1777 en Warwick, Kent County, Rhode Island (Isla de la Providencia). Era hijo de Guidion Arnold y Patience Brown. El 4 de mayo de 1804 se casó en la parroquia del Socorro con la porteña María Magdalena Diana Ferreira. 

En 1814, bajo las órdenes del almirante Guillermo Brown, intervino en la campaña naval de Montevideo. En ese capítulo crucial de la Independencia, que derivó en la rendición de las fuerzas realistas y el final de su asedio sobre el Río de la Plata, Arnold fue comandante de la corbeta Agreable (o Agradable), una embarcación de la Armada Argentina de origen británico, de 22 cañones, adquirida el año anterior (había zarpado de Liverpool el 23 de diciembre de 1813).

“Cuando este país gemía todavía bajo el despotismo del viejo mundo, empecé yo a servirlo defendiendo su libertad del yugo británico. Nacido en la América del Norte, por educación y por naturaleza amé siempre la libertad. Mi decisión fue fácil, pero no lo fueron mis sacrificios. Y así ellos me recordaron a la Patria, muy especialmente en la Rendición de Montevideo, a que sin sueldo concurrí con la fragata Agradable, y me trajeron el honroso grado de sargento mayor de marina que obtengo. Como el móvil que me hizo tomar las armas fue sólo el de sostener una libertad identificada con mis sentimientos, pasados aquellos riesgos y reanimada la patria con la reconquista oriental me retiré a prosperar el establecimiento que desde antes había fijado en la campaña” rememora en su manifiesto de 1823.

 Fue padre del coronel Prudencio Arnold, de destacada actuación en la campaña contra el indio; y bisabuelo del capitán de Navío Don Carlos E. Arnold, quien en 1961 comandaba el remolcador de construcción norteamericana “Yamana” integrando el grupo submarino de la base naval de Mar del Plata.

Coronel Prudencio Arnold, hijo de Jorge Brown Arnold.

“Claro que Don Jorge Arnold no se imaginaría este historial de su estirpe cuando al venderse su buque (Agreable) decide instalarse definitivamente en Cañuelas como propietario ganadero, reiniciando el proyecto que había formado al llegar a Buenos Aires como Capitán mercante en 1811, fecha en la que adquirió a Don Tomás Grigera una parte de la suerte de estancia de 2 por 3 leguas que a su vez se le había otorgado a éste por decreto virreinal en 1807. El campo que compra Arnold lo denomina ´La Cabaña´ y es dedicado en un principio a la cría de ovejas” describe Emilio Manuel Fernández-Gómez en su libro “Argentina: gesta británica: revaloración de dos siglos de convivencia”.

En 1823, concluido el pleito judicial y tal vez cansado del hostigamiento de Hilarión Castro, Arnold le vende su estancia a John Miller y con el producido de la venta compra campos más extensos en Guardia del Monte donde murió alrededor de 1825.

Germán Hergenrether

Escrito por: Germán Hergenrether