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Cultura y eventos

Hizo un dibujo de la Virgen de Luján y nunca pensó que llegaría a manos de Francisco

Una obra del dibujante cañuelense Juan Roselli fue obsequiada al Papa en Nueva York. Otra caricatura del Pontífice se exhibe en un restaurante de la Gran Manzana.

 Francisco recibiendo el cuadro en 2015.

Juan Roselli es un multifacético artista que se divide entre el teatro, la caricatura y el fileteado. Desde hace más de una década integra el grupo Gente de Teatro y en paralelo vende sus obras en las ferias de la plaza San Martín de Cañuelas.

En 2015 Jorge Rossi, titular de la Casa Editorial Rossi de Adrogué, pasó por la plaza y no dudó en comprarle dos cuadros que combinaban caricatura y fileteado porteño: uno era un simpático retrato de Bergoglio y el otro una reproducción de la Virgen de Luján.

Se la vamos a regalar al papa cuando visite Nueva York —le dijo el comprador. Juan lo miró con cara de incredulidad y al poco tiempo se olvidó de la anécdota, sin imaginar que lo que le había dicho aquel ignoto cliente era verdad.

En algún momento Roselli perdió el teléfono y con él se esfumó el contacto de Rossi. Hace unos días el editor logró ubicarlo. Le contó que la imagen de la Virgen había sido obsequiada a Francisco durante su paso por el restaurante neoyorquino ´Buenos Aire´; y que en las paredes del restó se exhibe la caricatura del Papa.

Efectivamente, en el mediodía del 25 de septiembre de 2015, durante su estadía en la Gran Manzana, Francisco almorzó en esa parrilla de la 513 East 6th Street, que desde 1981 dirige el mendocino Ismael Alba. Comió unas empanadas cortadas a cuchillo y un pollo al limón. A los postres le regalaron la imagen de la Virgen pintada por Roselli.  

“Fue una noticia hermosa, todavía no logro caer del todo. En su momento, cuando este hombre me compró los cuadros y me dijo el destino que iban a tener, pensé que me estaba haciendo una broma. Ahora siento una alegría enorme al saber que era cierto; que uno de mis cuadros está en el Vaticano”, relató Juan a InfoCañuelas, visiblemente emocionado.

En estos días Rossi –editor especializado en arte, cultura y naturaleza; y amigo de Ismael Alba- tiene pensado visitar Cañuelas para reencontrarse con Juan y regalarle algunas fotos del encuentro con Francisco.



Juan Roselli en su puesto de la plaza San Martín y una de las obras que le entregaron al Papa.
 

Roselli, de 33 años, está desocupado. Se dedica al arte para ganarse la vida. Además de dibujar caricaturas a pedido, integra el grupo de Gente de Teatro con el que todos los jueves hace el programa en vivo “El secreto de la pulpería” por el Facebook de Robertino Fino. También participa en los varietés que periódicamente se realizan en la sede teatral de calle Antártida Argentina y se desempeña como extra en El Marginal.

Durante los veranos se instala en Mar del Plata para trabajar como productor o actor en obras infantiles. Lo hizo en las temporadas 2017 y 2018, pero el último verano no pudo trasladarse dado que tiene un hijo pequeño con autismo. “Ahora estoy muy abocado a él y por supuesto sigo dibujando y pintando” cuenta Roselli, el primer artista cañuelense que, sin proponérselo, llegó al Vaticano.