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“Maradona Sports Café”, el shopping que el 10 planeó abrir en Cañuelas

Era un complejo de museo, bar temático y salones comerciales. Llegaron a venderse franquicias en varios países.

Era un complejo de museo, bar temático y salones comerciales. Llegaron a venderse franquicias en varios países.

“Maradona Sports Café”, el shopping que el 10 planeó abrir en Cañuelas

 Maradona y Barreiro en Tobelma. Archivo InfoCañuelas.

Hacia fines de 2001 el consultor inmobiliario Santiago Cesteros sorprendió con un anuncio que sacudió la tranquilidad de Cañuelas: en enero de 2002 se pondría en marcha la construcción del primer “Maradona Sports Café”, un complejo de cines, bingo y locales comerciales ubicado en la bajada de la Autopista.

Detrás del proyecto se encontraba un personaje controvertido: el empresario paraguayo Oldemar “Cuqui” Barreiro Laborda, el fundador de la empresa de rastreos Lo Jack y propietario del Haras Parque Tobelma, donde Diego Maradona solía pasar algunas jornadas de descanso.

Barreiro Laborda recorrió los medios de Cañuelas de la época anunciando que el de Cañuelas sería el primer “Maradona Sports Café” de una franquicia que se vendería en todo el mundo. Dijo que estaría ubicado en el “triángulo” de terreno de la familia Videla Escalada ubicado en la bajada de la Autopista Ezeiza Cañuelas (donde hoy se yergue un cartel de la Inmobiliaria Impacto). 

En esas recorridas de promoción “Cuqui” exhibía un croquis del faraónico proyecto compuesto por los salones comerciales y en el centro un edificio con forma de pelota de fútbol, donde estarían el museo y el bar temático maradoniano.

El proyecto del Maradona Sport Café anunciado en el diario l'Unità (23-02-1997)

Carlos Frescino fue convocado por Cesteros para hacer el diseño preliminar. “Yo estuve trabajando en el proyecto edilicio. Me reuní con Claudia Villafañe en la oficina de Barreiro en la calle Libertad y Perón y con algunos colaboradores de Maradona” recordó a InfoCañuelas.

“Iba a ser el primer museo en homenaje a Diego, un atractivo de carácter internacional con un entorno de shopping y todo lo que eso implica. Se llegaron a vender franquicias a Japón, Italia y México... Mi función iba a ser la de viajar a esos lugares para fiscalizar que la estética estuviera dentro de los parámetros que habíamos definido para el diseño original”, agregó. 

En esa época Maradona afrontaba algunas dificultades económicas, la relación con su histórico manager Guillermo Cóppola se estaba deteriorando y entonces entró en escena “Cuqui”, quien ideó una serie de negocios para explotar la imagen del ´10´, pero ninguno prosperó. Entre ellos estaba el Maradona Sports Café.

Diego promocionó la marca Lo Jack, de Cuqui Barreiro Laborda. Archivo InfoCañuelas.

El 22 de marzo de 2004, cuando Maradona regresó a la Argentina, se alojó durante algunos días en el haras Tobelma, ubicado en ruta 3, frente a La Garza Mora, y “Cuqui” se convirtió en su representante.Se habían conocido en 1997, cuando el titular de Lo Jack hizo un convenio para que el astro usara una gorra con el logotipo de la marca. A cambio, le dio el recordado camión Scania celeste que el 10 utilizó durante varios meses para concurrir a los entrenamientos de Boca.

Como sucedió con varios proyectos del empresario paraguayo, el Maradona Sport Café cayó en el olvido aunque llegó a abrirse un local de la franquicia en la calle Kievskaya de Irkutsk (Rusia), Dubai y algunos otros sitios.

En 2019 Barreiro Laborda, de 71 años, fue condenado a ocho años de prisión por asociación ilícita en el juicio por la “Mafia de los Contenedores”. El Haras Tobelma fue vendido unos años antes a un empresario local, cerrando definitivamente el paso de Maradona por las tierras de Cañuelas. 

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