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La exfoliación, un ritual de belleza

Melisa Ruiz Díaz explica de qué se trata la exfoliación y por qué es tan importante para el bienestar de nuestra piel.

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Manoplas y espuma corporal Lidherma, infaltables en el proceso de exfoliación.

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Ser mujer y femenina es una tarea diaria. Algunas mujeres tendrán menos dificultades que otras y podrán ponerse bellas diariamente en 5 minutos, con poco esfuerzo; otras requerirán más tiempo y práctica. Pero todas podemos aprender y disfrutar de ser mujeres.

Toda mujer que quiera desarrollar y mejorar su femineidad no puede saltear el ritual de la exfoliación corporal.

La idea es que una vez por semana nos separemos un espacio en nuestras agendas para nosotras solas. Para ambientar de fondo nada mejor que una música suave, puede ser jazz, bossa nova, clásica, instrumental… exploren la música, que también es influyente en nuestro estado de ánimo. Velas aromáticas o aceites perfumados pueden hacer que la experiencia sensorial sea aun más reconfortante.

Y ahora sí, tanto en bañera o ducha, comencemos por colocar una espuma corporal o jabón líquido para iniciar la limpieza de nuestra piel. 

A continuación, con una manopla de crin o guante (ver fotos) y un producto exfoliante pasaremos a realizar en forma circular masajes en todo el cuerpo para retirar las células muertas y activar la circulación. En lo posible, esto se realiza repitiendo dos veces por cada zona, para limpiar en profundidad.

Para finalizar podemos volver a pasar un jabón líquido. Si tiene perfume, aún mejor para que nuestra piel quede con un delicioso aroma. Enjuagar con agua tibia, y luego con agua fría para activar la circulación y ayudara abrir los poros.

Al salir del baño es imprescindible colocarnos una loción o crema hidratante, que ayudará a calmar cualquier enrojecimiento producto de la limpieza. 

Sentirán la piel fresca, liviana, suave y renovada. Lean alguna revista o fragmento de algún libro que les guste. Si lo desean, tomen un vaso de algún jugo exprimido. Si este ritual lo realizan antes de dormir, mejor todavía. Esto les ayudará a tener un descanso más placentero, si eligen hacerlo durante el día, ayudará a continuar con la rutina de forma renovada, despejando el malhumor. Todo parece menos complicado si estamos más livianas, sin esas células desvanecidas en nuestras piel y llenas de toda esa experiencia sensorial vívida y única.

Regálense un ritual de belleza semanal y verán cómo retoman la rutina de otra forma. 

A veces no hace falta mucho para mejorar nuestra calidad de vida. Hace falta darnos el lugar que nos merecemos como mujeres que trabajamos fuera y dentro de casa 24 horas al día. Necesitamos de estos momentos de desconexión del mundo exterior. 

LA IMPORTANCIA DE LA EXFOLIACIÓN

La piel cambia diariamente, pero una vez al mes cambia completamente. Al exfoliarla, aceleramos el proceso, la limpiamos profundamente y retiramos células muertas, renovándolas con una nueva piel más suave, fresca y luminosa.

La exfoliación ayuda a prevenir manchas, resequedad y favorece la circulación de la sangre. También previene el envejecimiento prematuro de la piel. 

Cualquier crema que coloquemos actúa con mayor eficacia ya que la nueva piel se vuelve más receptiva. 

Si vamos a tomar sol, una exfoliación previa ayudará a que el bronceado dure más y no se nos “pele” la piel, siempre y cuando la misma se haga varios días. Antes de exponerse a los rayos solares usar protección solar mayor a 35 y luego de la exposición, una loción o gel post solar.

Hay que tener en cuenta el tipo de piel que tenemos para realizarlo: una vez por semana las pieles grasas, dos veces las pieles secas y hasta tres veces las pieles normales. 

Agradecemos a la cosmiatra y distribuidora de Lidherma, Patricia Silva Torres, por el asesoramiento profesional.

Melisa Ruiz Díaz
Maquilladora Profesional
Mel Make Up

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