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¿Las prioridades del Gobierno o las prioridades de los vecinos?

Con medidas improvisadas y recetas que ya fracasaron hace 10 años, no parece que podamos ir por el buen camino. Escribe: Leonardo Iturmendi.

Con medidas improvisadas y recetas que ya fracasaron hace 10 años, no parece que podamos ir por el buen camino. Escribe: Leonardo Iturmendi.

Si le preguntáramos a cualquiera de los lectores de esta columna cuál cree que son los temas prioritarios a resolver por el Gobierno, apuesto a que ninguno -ni siquiera uno- diría la reforma del Ministerio Público Fiscal. Salvo que le preguntemos al círculo más íntimo del Gobierno Nacional.

Este Gobierno muestra una lejanía impensada con las prioridades de los ciudadanos. Hicimos las mismas preguntas en distintos puntos de Cañuelas y al tope de preocupaciones aparecen: falta de trabajo, inflación, inicio de clases, salud primaria, inseguridad e infraestructura.

El Estado no puede o no sabe dar respuesta a esas problemáticas. Veamos los primeros tres. La falta de trabajo en una crisis de esta envergadura era en cierta medida esperable, ni siquiera la doble indemnización por despido pudo frenar la caída del empleo. Lo preocupante es que no se ven medidas fuertes para la recuperación. Desde el mismo Gobierno el Secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, asegura que las últimas decisiones en esta materia “no generan inclusión, ni crean empleo” y en el mismo orden se expresó Juan Grabois, fiel abanderado del kirchnerismo si los hay. 

El Estado sacó una serie de programas para ayudar a quienes tienen empleados en blanco, a mi forma de ver insuficientes, discutibles algunos de ellos, como el programa que te daba un préstamo por toda la plantilla y luego debías devolverlo en cuotas, en medio de una pandemia que nunca se fue y que disminuyó los ingresos de las pymes en general.

Ahora bien, en un país que tiene la mitad de su economía en negro, ¿qué programa hubo para el que vive de changas, de micro emprendimientos, etc.? Como mínimo necesitamos un programa fuerte de flexibilización de requisitos para empadronarse en blanco y poder dar beneficios a estos trabajadores, que además mayormente también son generadores de empleo. 

Como segunda cuestión convivimos con una inflación galopante que en el primer cuatrimestre del año está cercana al 18 %. En mayo va a ser cercana al 4%. 

La última medida que se le conoce al Presidente sobre este tema fue el cierre de las Exportaciones y el resultado inmediato es un aumento en el día de hoy en las carnicerías de venta al público del 14 % en el kilo de carne. Dato al margen, el 100 % de este producto se traslada en camiones. El combustible que está regulado por el Estado aumenta repetidamente mes tras mes… ¿no tendrá algo que ver? El kilo de carne en pie al productor se paga $200 y se vende en la góndola a $700, todo esto ocurre en Territorio Argentino. ¿No habrá que revisar la cadena de intermediarios aunque esto moleste a los amigos del poder?

Otra medida altamente criticable fue el apuro del Ministro Guzmán por definir las paritarias para tratar de cerrarlas en el 29 % de aumento, planteo que los Gremios más cercanos al Presidente salieron rápidamente a avalar. Se cree que las paritarias guían la inflación, cuando es claramente al revés. A pesar de que fue hace pocos meses se ve lejano e insuficiente, como dijimos anteriormente en cuatro meses acumulamos 18 % de inflación y a fin de año vamos a estar cerca del 50 % anual. Habrá que prepararse para ejecutar las cláusulas gatillo y nos seguir perdiendo poder adquisitivo.

Para tener niveles aceptables de Inflación necesitamos reglas de juego claras, previsibilidad y fomentar el aparato productivo. Por lo pronto con medidas improvisadas y recetas que ya fracasaron hace 10 años no parece que podamos ir por el buen camino.

Sobre el tercer tema, el inicio de clases, ¿qué se puede decir que no se haya dicho? Los organismos más prestigiosos como Unicef han fustigado la interrupción de clases presenciales, lo cual afecta sin dudas a quienes menos posibilidades tienen de acceso a tecnología e internet. Como dirigente local, me genera muchísima curiosidad el porqué de tener las escuelas cerradas durante un año no hizo que generemos las condiciones para arrancar el 1 de marzo las clases sin ningún tipo de impedimentos. 

Otra cuestión que también me genera curiosidad es que si el Gobierno determinó vacunar a los docentes con prioridad sin tener en cuenta edad y comorbilidades, ¿por qué ante el primer rebrote de una segunda ola –preanunciada hace 1 año- interrumpió la presencialidad? La respuesta es clara: la educación no es un tema prioritario para el Estado.

En consecuencia, de lo dicho anteriormente pareciera que el Gobierno pone énfasis en temas que nada tienen que ver con la prioridad de los vecinos y se detiene discutiendo cosas que nada van a solucionar. 

A nivel local pasa algo parecido: la agenda política de los últimos 15 días fue copada por una firma irregular en el Concejo Deliberante, un problema de la política que tiene que resolver la política en cuestión de minutos con los mecanismos que la política misma da. Para eso el responsable tiene que asumir la culpa y la autoridad tiene que aplicar la sanción. Esconder la mugre debajo de la alfombra no es un buen mensaje para los ciudadanos.

Hay temas que ya no pueden esperar. Es necesario que todas las fuerzas políticas den su punto de vista y se empiece a trabajar con seriedad en temas centrales aunque estos no sumen para la foto, pero sí para un futuro que tenga como objetivo la búsqueda de la igualdad tan postergada por décadas.

Leonardo Iturmendi
Ex concejal de Cambiemos
Ex precandidato a intendente por la UCR

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