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Caso Orcellet: el misterio del arma

A casi una semana del crimen de Agustina, no aparece la pistola usada en el homicidio.

 Juan Lierna.

El domingo 30 de agosto Verónica Luna fue, agitada, a Máximo Paz para localizar a su hija, de la que no tenía noticias desde la noche anterior. Cuando llegó a la casa de Juan Gabriel Lierna, se cumplieron sus peores presagios: Agustina estaba tendida en una cama con cinco disparos y su novio colgaba de una viga.

Unas horas más tarde, cuando la Policía Científica revisó la escena del crimen, encontró cinco casquillos de 9 mm, pero no el arma. Tampoco los celulares de la pareja.

A una semana del hecho el destino de esos objetos sigue siendo un misterio. La primera hipótesis que evaluó la policía es que alguien del entorno familiar de Lierna se los pudo haber llevado. De hecho uno de los testigos vio a un cuñado del ahorcado llevarse algo a hurtadillas, escondido entre sus ropas.

Durante la semana la UFIJ 2 de la Dra. Norma Pippo solicitó una serie de allanamientos que dieron resultado negativo. 

En las últimas horas llegó a InfoCañuelas otra versión que aún no está incorporada en el expediente. Hay testigos que afirman que el domingo, a las 4 de la mañana, Lierna concurrió solo a una fiesta realizada a una cuadra y media de su casa. “Lo vieron nervioso y estuvo apenas 15 minutos” dijo una fuente. 

Si se comprueba la presencia de Lierna en ese evento se podría inferir que él mismo se deshizo del arma, quizá con la intención de armar una escena y atribuirle el crimen a una tercera persona. Macabro.

¿La pistola era de Lierna? Los familiares de Agustina Orcellet afirman que sí; que tenía antecedentes penales por robo y que resulta totalmente lógico que tuviera una. A fines de diciembre, cuando la chica se dio cuenta de que su novio no era lo que ella creía, quiso dejarlo. Fue el comienzo del fin.