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carlos gimenez | cañuelas | 25.8.2010 | argentina
hola quetal soy del barrio los aromos barrio que esta en progreso bien cuidado por personal municipal y cooperativas .pero surge un problema con las calles . en mi caso vivo en la rioja entre peru y paraguay . calle que esta en muy buenas condiciones pero surge un problema con los vecinos dejan los camiones estacionados y se ocupan toda la calle como si fuera poco un camion que trasmporta pollos lo estaciona frente de mi casa y larga un olor terrible por las jaulas sucias se lo hemos comunicado y no resuelbe nada .quisiera saber si pueden interbenir para que no lo estacione mas de la firma cresta roja .desde ya muchas gracias
PATRICIA MORALES | CAÑUELAS | 12.8.2010 | ARGENTINA
SOY DEL BARRIO DR. LEVENE, MÁS CONOCIDO COMO "LA GARITA". ESTOY INDIGNADA. HOY POR LA MAÑANA NOS ENCONTRAMOS QUE LA EMPRESA DE FERROCARRIL HABÍA INHABILITADO MEDIA CALZADA DEL ÚNICO ACCESO TRANSITABLE AL BARRIO, PARA HACER REPARACIONES DEL PASO A NIVEL (LAS MONTAÑAS DE PIEDRA QUE PUSIERON EN LA CALLE TRANQUILAMENTE PODRÍAN ESTAR EN EL BALDÍO QUE HAY ENTRE LA VÍA Y LA RUTA) BUENO, NOS AGUANTAMOS LA INCOMODIDAD Y EL PELIGRO DE AMONTONARSE A LA ORILLA DE LA RUTA CUANDO ESTÁ LA BARRERA BAJA, CON TAL DE QUE ARREGLEN EL PASO A NIVEL QUE ES UN DESASTRE. PERO AHORA, CUANDO QUISIMOS SALIR DEL BARRIO, NOS ENCONTRAMOS QUE LA SALIDA ESTÁ INHABILITADA COMPLETAMENTE!!!! ESTÁ POR LLOVER, Y NOS DICEN QUE SALGAMOS POR UN PASO QUE EN DÍAS DE LLUVIA SE VUELVE INTRANSITABLE! CUANDO LES DECIMOS ESTO NOS DICEN QUE "MAÑANA" EL MUNICIPIO VA A MANDAR LA MÁQUINA PARA MEJORAR EL ACCESO DE TIERRA (MAÑANA EL ACCESO VA A SER DE BARRO, Y NO HAY MÁQUINA QUE VALGA,)
YO ME PREGUNTO, PORQUÉ NO ARREGLAN PRIMERO EL PASO ALTERNATIVO, SI ES QUE VAN A CORTAR EL ACCESO? O, SI NO PUEDEN HACER ESO, PORQUÉ NO CORTAN 1/2 CALZADA, REPARAN ESA MANO, Y LUEGO HACEN LO MISMO CON LA OTRA? QUE CLASE DE DIRECTOR DE OBRAS Y SERVICIOS PÚBLICOS TENEMOS EN CAÑUELAS, QUE SÓLO VE DIEZ MANZANAS A LA REDONDA DE LA MUNICIPALIDAD? CUÁNDO VAN A COMPRENDER QUE LAS OBRAS SE PLANIFICAN CON SUFICIENTE ANTELACIÓN Y CON CONOCIMIENTO DE LAS CONTINGENCIAS QUE SE PUEDAN PRESENTAR?
SERÍA BUENO, QUE LA GENTE QUE NO ES IDÓNEA, NO TOME CARGOS QUE LOS SUPERAN.
Y TAMBIÉN SERÍA BUENO QUE SI LA MUNICIPALIDAD NO AUTORIZÓ ESTO, MULTE A LA EMPRESA POR UNA SUMA LO SUFICIENTEMENTE SIGNIFICATIVA COMO PARA QUE ANTES DE VOLVER A HACER ESTO, LO PIENSEN DOS VECES.
GRACIAS POR DEJARME EXPRESAR.
TAMBIÉN LO VAMOS A HACER A TRAVÉS DEL VOTO, NO LES QUEPA NINGUNA DUDA.
ATTE.,
Daniel Revello | CABA | 10.8.2010 | Argentina
La adaptación de la Familia después de la obstrucción de vínculo con los Hijos
Campaña de APADESHI en prevención a los conflictos familiares
Durante este periodo de restitución vincular con los Hijos, se dan dos procesos: la adaptación del niño o adolescente a la vida que llevaba antes de la obstrucción de vinculo y los cambios que debe realizar la familia víctima de la obstrucción a los efectos de separar las angustias y rencores inherentes al impedimento vincular.
El menor obstruido tuvo que adaptarse a condiciones de vida impuestas por el Progenitor obstructor durante su impedimento, perdió la historia de ese transcurrir, con la familia obstruida y convivió con personas que aceptaban, alentaban y /o facilitaban la situación de negación de vinculo, con factible inculcación maliciosa en contra del Progenitor obstruido y la justificación de las actitudes asumidas con el objetivo de producir alejamiento.
A pesar de representar para quienes son obstruidos, un símil secuestro, los hijos nunca lo sentirán como tal, para ellos el estar con su Mamá o Papá conviviente, y realizar las actividades normales, excepto al vinculo con el otro Progenitor y familia, les resulta de habitualidad.
La familia no conviviente que fue afectada, tiene que reintegrar al niño a su vida cotidiana; familiarizarlo con los cambios ocurridos y ayudarlo a recuperar confianza y afectividad y al mismo tiempo brindarle seguridades de que no va a volver a ocurrir el alejamiento. Algo difícil de lograr sin la decisión terminante del Juzgado de no volver a permitirlo.
Es en esta instancia en donde debe aumentar el compromiso de los miembros en cuidar la integridad psicológica de los niños, en tanto que la familia se convierte en el único medio seguro y confiable, permitiéndole la comparación entre lo inculcado para destruir la imagen de este sector familiar y la realidad.
Si en el reencuentro el menor encuentra que lo escuchado por el obstructor es verídico, o parcialmente cierto, asumirá que ese lugar al que se reintegra parcial o totalmente, le significa una contrariedad y si esa Familia no asume sus errores, erróneamente inculpara al Guardador, devenido en obstructor, como un enemigo que prosigue sus acciones desvinculantes, cuando dichas acciones cesaron y el mantenimiento de la distancia afectiva es marcada por una falta de reacomodamiento en las relaciones familiares..
La Familia que sobrellevó la experiencia obstructiva, en su deseo de brindar al niño el mayor de los afectos y cuidados, establece una tendencia a generar una relación de sobreprotección, a tal punto que subordina la toma de decisión de parte del Progenitor afectado , asumiéndose los abuelos o Tíos como los comprometidos de llevar adelante las acciones de búsqueda o mantenimiento del vinculo, tanto Judicial como personalmente. Esta ayuda afecta la observación del niño, que necesita por parte del Progenitor no conviviente, asumir una figura de autoridad, que usualmente es deteriorada durante la etapa de alejamiento
Los menores obstruidos describen esta vivencia de pos obstrucción como un proceso cargado de presiones, en el cual, por ejemplo, tienen que guardar obediencia y alineación con el Progenitor que ha sido obstructor, con quien deben regresar después del Régimen de visitas y en donde no pueden dar muestra de su interés y alegría de reencontrarse con su Familia obstruida, en donde deben acostumbrarse al seguimiento por medio de llamadas telefónicas de control , excepcionalmente permitidas por parte del Juzgado, en las cuales sus diálogos son cortantes, mostrándose aburrido, malhumorado y a disgusto, y al cesar la comunicación volver al estado de buena comunicación, participación y alegría.
Al volver al hogar del Progenitor conviviente, deben asumir un estado desganado y ocultar los momentos placenteros durante el cual compartieron con ese grupo familiar al cual durante cierto tiempo se le había negado y de esta forma evitar mayores presiones, respondiendo a las necesidades psicológicas del obstructor , que necesita sentir que el hijo fue por obligación y que regresa hastiado del reencuentro y con poca voluntad de reiterarlo.
El progenitor obstructor le da una enorme importancia que el hijo rechace al otro Padre y familia, y es tomado como una reivindicación a su actitud de impedimento de contacto, incorporándose la necesidad de reiterarlo bajo una posición de resguardo de la integridad psicofísica del niño expresada por esta personalidad taciturna y disconforme que observa, asumiendo la actitud del menor como una realidad y certeza de haber actuado correctamente en la negación, sin percibir que puede ser una defensa del niño ante las expectativas y presiones que recibe al regreso a la casa.
De esta forma quien fuera obstructor, razona que permite el vinculo en obligación a una actitud errada del Juzgado , en contra de la voluntad del niño y que por protección al mismo debe buscar las formas de cesar con este vinculo reestablecido y dañino.
Sin saberlo el menor con su autodefensa a las presiones, produce el inicio de su posible futura nueva obstrucción.
En general, a las familias que han sido obstruidas ilegalmente, no les cuesta trabajo apoyar a estos niños en este proceso de reinsertarse. En contraste, sí es más difícil la aceptación por parte del grupo familiar obstructor, en aspectos tales como la explicación a los allegados y a quienes le presentaron al otro como una persona peligrosa en donde su negación al vinculo estaba justificada y respaldada por la Justicia. Las relaciones entre los miembros, y la decisiones con respecto a la forma como van a seguir la vida después de la obstrucción y los mecanismo que seguirán utilizando si se ven expuestos a una resolución judicial de cumplimiento a la cual no puede seguir desoyendo, se transforma en un circuito de búsqueda de los mas ínfimos detalles de cuales asirse para presentar ante la Justicia para alcanzar la suspensión del Régimen de visitas.
La familia obstruida y el menor alejado, vivieron experiencias paralelas pero distintas, en el reencuentro descubren que es necesario conocerse de nuevo y recrear formas de vinculo que han sido dañadas, conservar los juguetes, libros, ropa , de la anterior etapa ayuda a los hijos a reinsertarse y ser ellos quienes decidan sobre sus artículos personales, encontrándose que les fueron respetados a pesar de su ausencia y que puede disponer de ellos, conservarlos , regalarlos o arrojarlos a la basura. Esto les da un sentido decisión, que los ayuda a reconocer los afectos que quedaron vigentes y no sujetos a decisiones ajenas.
La separación vivida durante el periodo de obstrucción durante meses ó años, interrumpe las relaciones que había entre ellos, pues cada uno realizó procesos diferentes y experimentó cambios de acuerdo con su vivencia. Para la Familia obstruida fue un “Secuestro” y así lo trasmite a sus allegados y ante la Justicia que no lo observa de esta manera y para los niños no es “Secuestro” y lo mejor es explicarles desde decisiones equivocadas asumidas por sus mayores en la cuales ellos quedaron en el medio y que son amados y se los extrañó, explicaciones legales son ajenas a ellos y los confunde.
La familia obstruida en el reencuentro con el niño, enfrenta la necesidad de rehacer la forma de comunicación entre ellos y delante del menor , que en la ausencia pasaba por comentar las acciones Judiciales, los intentos fallidos de Justicia, las angustias y decepciones, en donde los apelativos insultantes hacia el obstructor y el daño que ocasionaba, era rutina. En este marco referencial, se torna en urgencia aprender a convivir de nuevo y de establecer nuevas pautas de relación y comunicación, en donde se debe evitar los comentarios habituales de dolor, furia e impotencia , referidos a la ausencia, pues resultan nocivos para ese vinculo que debe reformularse sobre bases afectivas y de contención.
Este período inicial es como volverse a conocerse, a encontrar en nuevos espacios de madurez, pues el tiempo transcurrió, de buscar intercambios de experiencias, de crecimiento, y de muchos silencios necesarios de todo lo que paso durante el tiempo de obstrucción, pues el menor debe regresar al hogar del obstructor, en donde volverá usualmente a recibir toda la carga de resentimientos, en donde será interrogado sobre lo que hizo, a donde fue, que escucho, que le dijeron, y que para su tranquilidad deberá expresar “ no me sentí a gusto” y el Progenitor que debió liberarlo, sentirá el alivio aunque no sea verdad dichas declamaciones, y el obstructor en su razonamiento sentirá que sigue perpetuándose el alejamiento, que de físico mutó a una obstrucción afectiva, y de esta forma apreciara que cumple con el cese obstructivo y que el camino a lograr el Alejamiento, es a través de influenciar ese rechazo emocional, siendo una de las peores etapas a vivenciar por los niños y en donde mas desprotegidos jurídicamente se encuentran.
Este comenzar a rehacer el vinculo, puede generar conflictos; en algunos casos el menor obstruido no quiere volver a asumir el rol impuesto de rechazo, trasmite su agrado por las visitas y sus afectos hacia el otro grupo familiar, pero la familia obstructora teme que esto sea un indicio de perderlo y, por lo tanto, presiona firmemente para que produzca un rechazo, que entregue señales inequívocas de disconformidad con la revinculación, que a continuación de lugar a desarrollar una estrategia desvinculante, mediante la producción de denuncias judiciales, tendiente a que sea el tribunales quien produzca el alejamiento.
Los nuevos intentos de obstrucción suelen ser violentos, de provocación, mas judicializados y tendientes a no volver a coexistir con la experiencia de aceptar una resolución que obligue a respetar los vínculos de sus hijos con la familia no conviviente.
Es importante explorar la tensión reinante y la peligrosidad en la que se encuentra la Familia obstruida en el desarrollo de las visitas y que la autoridad Judicial supervise mas la actividad del que fuera obstructor, que la reinserción vincular con el progenitor obstruido y la familia extensa, que en un marco de no beligerancia se establecerá normalmente.
En donde se vea la dificultad de vinculo como una necesidad de limitar la vinculación se estará propiciando a la manipulación del obstructor y el volver a las etapas expulsivas , judicializando aún mas el conflicto familiar y depositando al niño en el centro de la contienda, sin medios para defenderse,
Otra parte fundamental de este proceso de reinserción vincular es la toma de decisiones por parte de los Juzgados. Si ante una actitud renuente a cumplir el Régimen de visitas, reiterativa en la obstrucción, desobediente a las resoluciones Judiciales, provocadora de enfrentamientos y de denuncias sin pruebas y no produce un cambio de Tenencia, es mantener el ambiente obstructivo intacto, la perpetuación de la violencia, en donde el germen obstructor continuaron mutando en búsqueda de nuevas modalidades obstructivas.
Los efectos de la obstrucción de vinculo en el sistema familiar y en la forma de vida de sus miembros, necesariamente plantean la necesidad de tomar providencias acerca de lo que se hará en el futuro, prever las contingencias derivadas a la orden compulsiva de cumplimiento y no asumida, ni aceptada por el Progenitor obstructor, que solo queda a la espera de nuevos intentos de ejecución de impedimento de contacto.
Es ilusorio pensar que luego de largos periodos obstructivos, denuncias Judiciales de por medio en búsqueda del alejamiento, y la negación obsesiva a permitir el vinculo, se pueda vehiculizar el respeto a una resolución Judicial de cumplimiento efectivo del Régimen de visitas. La actitud negacionista esta incorporada, y mientras se mantenga intacta la estructura expulsiva, es un llamado a mayores conflictos.
El menor debe ser resguardado de posibles nuevas experiencias obstructivas, cuando queda expuesto que el Guardador del niño, no cumple con el compromiso de respeto al derecho vincular,
Generalmente el niño o adolescente entra en la duda de permanecer alineado con el Progenitor que lo obstruye y la posibilidad de continuar el vinculo, viendo al otro Progenitor en condiciones de presión para que no asista a las visitas, lo que lo condiciona a evaluar al rechazo, en salvaguarda de su integridad, pues es escaso el tiempo de vinculo en relación con el que debe permanecer con el Progenitor obstructor.
Al niño le inspira una mayor sensación de seguridad el estar con el progenitor con el que comparte mas tiempo, en donde tiene la certeza que la mayor fuerza la tiene el obstructor , al cual le debe obediencia incluido en la aceptación de negar al otro.
Para el menor tomar la decisión de irse a vivir con el Progenitor con quien fue obstruido, implica un cambio grande y enfrentarse a una figura de autoridad , que lo condiciono durante largo tiempo y por esta razón es imprescindible por parte de la Justicia observar el “ interés superior del menor”, por encima de intereses o costumbrismo, que aleja a los menores inmersos en la obstrucción vincular de una real protección
Muchas veces la angustia de salir de un lugar que se ha vuelto inseguro y amenazante conduce a optar por no salir y quedar atrapado en los caprichos del obstructor, aunque sus verdaderos deseos este representado por salir de ese entorno alienante y disfrutar de una vida familiar como cualquier otro chico.
Es importante para la familia que recibe a los menores luego de una obstrucción de vinculo, se prepare para los cambios, con expectativas realistas sobre las dificultades a enfrentar para sostenerlo, si el Juzgado no produjo sanciones contundentes que desaliente nuevos incumplimiento al régimen de visitas o reiteración de obstrucción total.
Hay que tener en cuenta que el hecho de abandonar transitoriamente el lugar que los mantuvo obstruidos, no significa dejar la dependencia emocional por parte del obstructor y los sentimientos negativos que este generó en contra de ellos.
El hecho de recomenzar el Régimen de visitas no garantiza su continuidad, ni el cese de la angustia, el temor y la permanencia de la impunidad.
Los niños no pueden normalmente estimar lo que sucedió o sucede a su alrededor, de donde surgieron las controversias que los termino convirtiendo en el instrumento para dañar al otro Padre, probablemente carguen con sentimientos contradictorios, de sentirse culpables de las discusiones de sus mayores, si llegan a vislumbrar que fueron utilizados como un medio y lejos de ser un Fin, quedando transformados en un arma letal, que es esgrimida sin conciencia y destruida en la acción de herir al Progenitor obstruido.
.¿Se logro superar la obstrucción de vinculo?
Las familias consideran que han superado la obstrucción vincular cuando han podido cumplir en forma continuada y sin alteraciones los Regímenes de visitas y asimilarlo como una experiencia negativa más en la vida y que elaborado el hoy, se recordara con un sentir de tristeza y /o angustia el resto de sus días. Aún recuperada la sensación de seguridad jurídica de cumplimiento al Régimen , sienten temor a volver a enfrentar una situación semejante si se vuelve a presentar, y no poder hacerle frente Jurídica, económica y emocionalmente.
Estas familias obstruidas del vinculo con sus niños, han sido capaces de resistir esta experiencia frustrante al tomarla como un objetivo en común de lograr revincularse, es algo que les aportó el sentido de unión, pero al mismo tiempo la inevitable presencia de los reproches que condicionaran la relación familiar, en donde le reafirmaran al Progenitor no conviviente sobre su mala elección de pareja y las perdidas económicos que tuvo el núcleo familiar, al ayudar a los costos legales y los daños psicológicos que se ocasionó, en donde los Abuelos, debieron hacerle frente en una etapa de la vida de disfrute de sus nietos, en que fueron expuestos a la violencia y a los reclamos judiciales.
En contraste, las familias que sienten que no han superado la obstrucción de vinculo, porque restaurado el régimen, se vuelve a incumplir o son sometidos a denuncias falsas tendiente a producir un alejamiento por orden Judicial, conservan el temor como forma de concebir su existencia, sabiendo que estarán atrapados en el conflicto vincular legal, sin conocer la extensión de tiempo y enfrentado mayores costos económicos debido al uso de Denuncias Penales, como estrategia desvinculante , que a pesar de la falta de presentación de pruebas en contra, el procedimiento evaluativo los alejara de los niños.
Estas Familias desconfían constantemente del entorno y encuentran amenazas en todas partes. Los abogados no llegaran a conformarlos, al no conseguir el control de los desbordes del Progenitor obstructor.
Al recordar la obstrucción anterior les produce dolor y certeza que la actual obstrucción recargada de acciones judiciales será mas difícil de enfrentar y de mantener la cohesión familiar, y es allí en donde los componentes de este núcleo afectado empiezan a retirar el apoyo ante el riesgo de verse perturbados por una denuncia desvinculante.
Es una herida que no llego a cicatrizar y un nuevo golpe revive el dolor que produjo anteriormente. La vida y la lucha ha perdido el sentido que tenía antes y es difícil encontrar perspectivas acerca de la forma de como puede unirse para ayudar al progenitor nuevamente obstruido
La obstrucción de vinculo con los hijos es una experiencia que deja huella a pesar de haberlo superado. Ninguna familia puede olvidar lo ocurrido, es una marca de por vida. Los que han podido superar estas heridas, lo consiguieron cuando reciben judicialmente mensajes claros que no se permitirá nuevas obstrucciones;
Quienes no han podido recuperar el vinculo con los hijos, quedan con un temor y suspicacia, que al tener nueva pareja, otros hijos, sentirán la herida abierta y el dolor, que suma a la susceptibilidad hacia estas nuevas parejas y la posibilidad que se conviertan en nuevos obstructores y en muchos casos, quedan atrapados en la posición de víctimas, condicionando cualquier nueva relación y/o anestesiando cualquier expresión de afecto.
Algunos buscan y necesitan una retribución o una compensación, en lo legal y económico, que les justifique el hecho de haber sido victimizados y maltratados; otros asumen con una nueva pareja una posición de protagonismo buscando una atención constante que parece nunca llenar el vacío que ha dejado la incapacidad ó imposibilidad de recobrar el vinculo con los hijos, con la sensación de vulnerabilidad que ocasiona el alejamiento de quienes no serian obstructores y que no quieren asumir culpas ajenas y desconfianzas, sin ser merecedores de las mismas.
Es primordial recordar que no se puede desandar el tiempo y lo acaecido hay que asumirlo como algo que pasó, intentando reparar los daños, sin que por ello pasar de victima a victimario, dentro de el intento de una nueva familia, convirtiéndose en víctimas ó victimarios perpetuos , en donde sistemáticamente se vuelve a repetir la utilización de los hijos para manipular al otro.
Efectos Familiares - Consecuencias Familiares Antes y Después de la Obstrucción de vinculo
El Primer Año después de la revinculación
Inmediatamente después de la restauración del vinculo pueden aparecer temores y recuerdos constantes de lo sucedido, que tienden a ir desapareciendo a medida que se retoma la vida normal. Si se mantiene el cumplimiento, los primeros meses de certeza, son de calma y felicidad y pareciera como que la obstrucción de vinculo hubiera quedado en el pasado. Sin embargo, al avanzar en el tiempo y aún existiendo el acatamiento, aparecen nuevos temores ante la imposibilidad de ejercer plenamente la supervisón de los hijos, participar de decisiones sobre el colegio, la atención medica, las salidas, los amigos, en donde las ansiedades familiares se exacerban, pues al sentir que ya paso la etapa obstructiva, sienten la necesidad de ayudar y proteger a los niños, ante lo que entiende, un mal cuidado de ellos, por parte de quien ha producido la obstrucción y demostrado negligencia afectiva hacia esos hijos, haciendo de este un período crítico en el proceso de readaptación familiar posterior a la obstrucción vincular. En algunos casos esta crisis tiende a ceder pero en la mayoría se mantiene y aparece nuevamente las peticiones judiciales a la espera de una respuesta positiva a los pedidos , debido que consideran que quedo demostrado la falta de idoneidad para ejercer correctamente la Tenencia. Al observar la falta de compromiso del Tribunal y de reconocimiento a ese mal ejercicio, se generan nuevos temores y animosidad en el núcleo familiar en donde algunos desean insistir judicialmente y otros desean alejarse lo mas posible de lo que perciben como la Injusticia de la Justicia, haciendo necesaria la búsqueda de una ayuda psicológica que permita procesar convenientemente lo sucedido, y permita observar la realidad y sus posibilidades mas allá de la permanencia en lo Jurídico.
Las Consecuencias Sutiles
Un fenómeno extremo como la obstrucción de vinculo con los hijos, conduce a las personas a dirigir su mirada hacia lo que creen y valoran y, en ocasiones, redefinirlas de acuerdo a sus verdaderas posibilidades, que es diferente a aceptar las conductas sociales y jurídicas erróneas , sino a no embarcarse en imposibles en la inmediatez.
Sufrir la ausencia de una persona amada, pensar en la posibilidad que este en riesgo y no tener la oportunidad de ayudarlo es vivido como un morir y resucitar de acuerdo a las respuestas judiciales, que mueve a la familia a un fin común a pesar de la existencia de conflicto entre sus miembros , sobredimensionado los afectos negados y los riesgos que corren los menores involucrados.
Todo el núcleo familiar queda atrapado en la gestión Jurídica y como un rompecabezas , cada uno de sus componentes, quedan alcanzados emocional y económicamente, desatendiendo sus fuentes de ingresos.
Llegada esta situación en dependencia al conflicto, deben replantearse metas, distintas a las que representan el recobrar el vinculo, que a ese momento parecerían fundamentales, irremplazables e impostergables.
Para poder hacer frente al tiempo de imposibilidad vincular y a todos sus imponderables, se precia ineludible, dedicar la mayor parte del tiempo a trabajar y a producir económicamente, otorgar una mayor dedicación al resto de la Familia, que comienza a sentirse relegada por el problema de uno de sus componentes a quien se dedica toda la atención.
La obstrucción de vinculo confronta con un entorno inseguro, amenazante, y provocador, el riesgo de cada intento de visita y su correlato de violencia inhibe a proseguir, a riesgo de convertirse en un auto negarse a concurrir a retirar a los hijos, ante la inminencia de ser agredido o denunciado por el solo hecho de querer cumplir con el derecho de visitas.
Advertir que un Progenitor es capaz de privar a un hijo del otro Padre o Abuelos, produce una sensación de indiferencia por parte que quien no lo sufre en forma personal, que no se condice con lo que cualquier persona siente ante un hecho de Secuestro Extorsivo, de privación ilegal de la libertad, por lo que es observable que terceros consideren algo normal la obstrucción de vinculo, cuando es un delito Penal, y emparentado con la acción de tortura psicológica.
Descubrirse desprotegido por un Estado que no asume su rol de contralor de los derechos individuales y la protección de los niños, aún dentro del seno de una familia aunque sus Padres estén separados, a sabiendas que el fenómeno del impedimento de contacto de los hijos y su falta de respuesta Judicial, decepciona y reduce la confianza frente a las Instituciones y a la administración de Justicia;
La familia damnificada termina encerrándose en un círculo limitado de familiares y amigos cercanos, al sentirse decepcionada por la intervención del Estado en su tres Poderes, Judicial, Legislativo, Ejecutivo.
La falta de confianza en los demás, en las Instituciones y en las Organizaciones no gubernamentales que se ven limitadas en su accionar , tanto por la falta de aplicación de la Leyes, como por su falta de medios económicos y estructurales, para poder enfrentarse a una de los problemáticas Sociales de mayor alcance y duración, como son las separaciones conflictivas con hijos menores,. La percepción que nadie les puede dar respuesta, trae consigo la sensación de estar confinados en la injusticia, con un fuerte componente discriminatorio y de Fanatismo, que avala y alienta la obstrucción vincular de los hijos.
La llegada de los hijos obstruidos a la familia, luego de la experiencia de un impedimento vincular, para quienes la han sufrido, ya no se avista como una alegría, pues la amputación afectiva de los hijos negados, esta siempre presente, aún con su restitución, pues es incierta y no tiene cierre de conflicto.
La Obstrucción de vinculo con los hijos, asimismo desvirtúa las creencias más íntimas de los seres humanos, que les permiten conectarse con el entorno y con los demás, en una acción solidaria.
La posibilidad de fijar objetivos comunes en una pareja se ve lesionado por las certezas de la falta de protección Jurídica, fijando el proyecto de familia en el “Presente”, no pudiendo conjeturar como será en el futuro, ante el temor de la repetición y la falta de confianza, tanto en los demás, como en las propias capacidades de hacer frente a nuevas obstrucciones de vinculo con los hijos y las respuestas anímicas que pueden entregar.
Para quienes consideraban que nunca serían víctimas de esta problemática Social, esta confrontación es caótica; genera la sensación de haber perdido un terreno firme sobre el cual caminar y mantenerse.
Por el contrario, para quienes veían el mundo y a sí mismos en términos económicos y de apoderamiento, más flexibles a la utilización de medios ilícitos, les confiere la certeza que la decisión de eliminación del otro Progenitor esta a su alcance sin mayores oposiciones y se cobijan en la impunidad.
CUANDO ES RECOMENDABLE UNA AYUDA PSICOLÓGICA
Cuando la familia queda atrapada en círculos repetitivos de conflictos.
Cuando no se logra comprender ni resolver, con repetición de historias obstructivas.
Cuando el enfrentar las cuestiones legales o la presencia en intentos de visitas produce un estado de negación de actuar, inhibiendo sus acciones.
Cuando no se puede hablar sobre la obstrucción sin caer en un estado de angustia y depresión.
Cuando el único tema de conversación, es la obstrucción de vinculo.
PARA REFLEXIONAR
La realidad nos entrega la profusión de Separaciones o Divorcios con hijos menores e impedimentos de contacto con el Progenitor no conviviente, dejado de ser un evento aislado que afecta sólo unos pocos. Un fenómeno impensado a mediado del siglo XX. La presencia constante de este delito de Impedimento de contacto, cada vez más extendido y por desgracia, al que pareciera que nos estamos acostumbrando, tiene efectos más allá de las víctimas directas, Progenitores no convivientes y familiares. Podría hablarse de un Problema Social, que afecta a toda la trama de la Sociedad y condiciona el desarrollo de un País, porque se esta transformando en un sector mayoritario con una estadía Judicial de muchos años, con un drenaje económico incesante y con falta de control sobre los hijos que crecen bajo pautas violentas y de falta de respeto a la autoridad y con un mensaje que fomenta el incumplimiento de obligaciones y respeto a las leyes. Al mismo tiempo las victimas se ven en un trauma permanente, que afecta la interrelación con los demás y el desarrollo de sus capacidades.
Ante esta situación de resquebrajamiento Familiar y Social nos preguntamos
¿Será que nos hemos vuelto indiferentes o simplemente que nos hemos anestesiado emocionalmente y pensamos que a solo a otros les puede pasar vivir la experiencia de la violencia de una obstrucción de vinculo con los hijos?
-¿Nos estarán ofreciendo el alejamiento del control judicial como medio de dirimir la exposición ante el delito, entregando a la acción de los violentos los afectos de familia y a la perpetuación de los delitos dentro de ella?
-¿Ante la magnitud del problema habremos dejado de pensar en alternativas de solución, dejando en manos del mas fuerte y de quien mas desobedece las resoluciones Judiciales el futuro de los Hijos?
-¿Estaremos esperando que esos hijos, sean victimarios e ingresen a los Tribunales como futuros delincuente?
Los efectos de la Obstrucción de Vinculo con los hijos son devastadores, incluido para quienes lo perpetran y deben mantenerse en ese rol, por lo tanto van más allá de quienes lo sufren. Es el deterioro paulatino de una sociedad encerrada por el descreimiento en la Justicia y restringida en su capacidad afectiva, dedicando toda su fuerza y energía en discusiones legales, cuando una preventiva y efectiva intervención Judicial cercenaría de entrada, cualquier intento de manipulación de los hijos para perpetrar el impedimento de contacto.
Autor: José María Bouza - Co autor del Libro – “ (SAP) SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL Proceso de obstrucción del vínculo entre los hijos y uno de sus progenitores “, Co – autor del Libro “Restitución internacional de Menores – Aspectos Civiles y Penales” , Autor de la Obra de Teatro “ Atrapados en la Justicia”, Fundador – Presidente de APADESHI –Asoc. De Padres Alejados de sus hijos – Argentina
APADESHI Asociación de Padres Alejados de sus Hijos – Argentina
“Papás, Mamás, Abuelas /os, Tías, os, Nuevas parejas e hijos recuperados, en defensa del vinculo con ambos Progenitores”
www.apadeshi.org.ar info@apadeshi.org.ar (054) (011) 49417404 7305
silvana gonzalez fernandez | cañuelas | 07.8.2010 | argentina
hola queria contar que soy mama de 6 chicos 4 adolesentes y estoy criando a una hija del corazon en total son 7 hijos me toco vivir de serca q uno de mis hijos entrara en la droga maldita palabra esa ,pase mucho junto a mi marido tratando de sacar a mi hijo y nos sentiamos solos porque decir que sos padre de un adicto es como que a que se jodan nadie me daba una mano mi hijo no tenia trabajo y peor se sentia pansamos en internarlo porque el queria curarse pero hera mucho el dinero q teniamos q pagar en un lugar para que este bien y pueda curarse y pudo mas la fe desesperada cansada de llorar alguien me dijo busca de dios tene fe q el te va escuchar y llegue a una iglesia cristiana en elkm 35 llamada REMANENTESANTOS donde no nesecite contar lo q me pasaba porque hay la gente con un solo habraso y una palabra de aliento te hasia sentir vivo le pedi tanto a Dios por mi hijo que hase ya 7 meses que voy mi hijo esta saliendo adelant va conmigo a ese lugar donde sient q nadie lo discrimina y no solo eso ya esta casi curado pues no casi para mi ya esta curado aparte consiguio trabajo y lo veo feliz con ganas de vivir y tratando de hayudar a otros y en agradesimiento mi esposo y yo mpesamos a ayudar a chicos del barrio hoy tenemos a 6 chicos q vienen todos los dias a nuestra casa amasan rosquitas las venden para tener dinero para ellos los ayudamos en lo espiritual dandole aliento y contencion para q no esten parados en las esquinas fumando y tomando y eso nos hase feliz poder ayudarlos para que no pasen lo q paso nuestro hijo por eso quiero desirles amigos que se puede salir adelante con fuerza y con fe porque una herida de una mano si te cortas te la cura un medico pero la s heridas del alma solo dios te las puede curar. que Dios los vendiga un habraso.....SIL
Alfonso Maturana | | 25.7.2010 |
AMÉRICA LATINA 200
Doscientos años de Independencia ! Pero cual independencia ? Si América Latina lleva más de quinientos años bajo el control y el sometimiento de organizaciones y naciones extranjeras.
Pero en doscientos años de una supuesta independencia; - de una pretendida libertad; - de democracias desacertadamente llamadas de izquierda, o de centro o de derecha, con economías dizque progresistas; - de egocéntricas dictaduras populista, que se jactan de ser redentoras; - de un indignante conformismo pacifista social; - y de una ferviente, extrema e irreflexiva religiosidad; - la pregunta proveniente es qué prosperidad han logrado las naciones de latinoamericana ? Simplemente, Dios y los gobiernos no hacen justicia con la sociedad; - no escuchan sus lamentos ni sus ruegos; - le dieron la espalda; - se alejaron; - la olvidaron; - y la obligan a ir por un camino peligroso que conduce al infierno. Porque sin una luz de esperanza para el futuro, cada día que pasa es peor que el anterior, pues la tienen viviendo más pobre que ratón de iglesia, sumida en el lodo del abandono, la dejadez y la maldad; - en el lodo de la necesidad, la pobreza y del hambre; - en el lodo de la miseria, la delincuencia y la injusticia; - en el lodo de la tristeza, del dolor y las lágrimas; - y en la corrupción y la impunidad.
En consecuencia, América Latina clama, implora, gime y está abonada, fertilizada y lista para un histórico cambio de las estructuras políticas, económicas y sociales que rigen hoy. Están dadas todas las condiciones, todas las situaciones y todas las ventajas favorables, para establecer un nuevo sistema de gobiernos altruistas, organizados, sinceros y justos, cuya única meta sea otorgar prosperidad, en una nueva era de nuevos propósitos.
El verdadero mesías está dentro de cada uno de nosotros mismos, y se manifiesta en la mentalidad y en la actitud; - en la necesidad y en el deseo; - y en la voluntad de querer vivir bien, mejor y ser prósperos. Por lo cual, todos los ciudadanos deben despertar, erguirse y llenarse de determinación progresista; - entonces levantar cabeza; - criar y crecer brío, valor y coraje; - dignidad y orgullo; - y mucho mucho sentimiento patriótico; - para sacar las uñas, mostrar los dientes y tener el valor y el coraje de atreverse a morder, y así, con un vehemente y ansioso deseo de progresar, dar jaque-mate a todas las necesidades de la sociedad, deponiendo los gobiernos existentes con un arrollador levantamiento social, y al final lograr tener un futuro progresista y una vida digna, decente y placentera, libre de problemas socio económicos, en países tranquilos y prósperos.
Los pueblos no consiguen nada, si no están dispuestos a luchar y hasta morir por lo que quieren. El progreso se logra, solamente, confrontando retos inéditos. Basta mencionar la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, La Revolución China, y mejor aun, la política llevada por el presidente Franklin D. Roosevelt “ New Deal ” que cambió el país mediante reformas y no mediante una revolución.
Es perentorio progresar de una u otra manera, pero hay que progresar. Este logro no se puede posponer por más tiempo, porque el miedo está llevando al ciudadano a un colapso que destruye la familia, debido al pánico abrumador ante un futuro incierto por la continua degradación económica que está padeciendo toda la sociedad.
Si no es así, puede cualquiera de nosotros imaginar una manera mejor para salir del lodo de la miseria, de la pobreza, de la necesidad, de la corrupción, de la impunidad y lograr progresar ? Pero, ciertamente, podemos hacerlo mejor ? Es posible, pero la pregunta vuelve a surgir, puede haber una manera mejor para salir del lodo de la miseria, de la pobreza, de la necesidad, de la corrupción, de la impunidad y lograr progresar. O, dejar pasar otros doscientos años más de desesperanza y frustración, bajo gobiernos incapaces de colocarse a la altura correcta y en la relación acorde con los problemas de América Latina, para darles soluciones positivas, justas, sensibles y prácticas ?
Finalmente, como dijo El Presidente Abraham Lincoln: “ Creo y es universalmente entendido y bien conocido, que todos los hombres desean actuar correctamente, a menos de que tengan motivo para actuar de otra manera diferente. Si un gobierno priva a la sociedad de un derecho vital, moralmente desde cualquier punto de vista justifica la revolución. Cualquier gente de cualquier parte, estando inclinados y teniendo la fuerza, tienen derecho de levantarse en armas, deponer el gobierno existente y formar un nuevo gobierno que les satisfaga mejor sus necesidades. Este es el derecho más valioso y más sagrado, - es el derecho del cual esperamos y creemos es para liberar el mundo. Tampoco este derecho está confinado a los casos en que todo el pueblo de un gobierno existente puede optar por ejercer. Una mayoría { los pobres } de cualquier parte de la sociedad puede revolucionar, sofocar una minoría, entremezclada con la misma sociedad, quien podrá oponerse a este movimiento. Es una clase de revolución no para ir por las viejas ideas o por las viejas leyes, sino, para acabar con ambas y crear nuevas. ”
Alfonso Maturana AMERICA LATINA PRIMERO Y
aneconomicalmiracle@yahoo.es PARA LOS LATINOAMERICANOS
YO ME PREGUNTO, PORQUÉ NO ARREGLAN PRIMERO EL PASO ALTERNATIVO, SI ES QUE VAN A CORTAR EL ACCESO? O, SI NO PUEDEN HACER ESO, PORQUÉ NO CORTAN 1/2 CALZADA, REPARAN ESA MANO, Y LUEGO HACEN LO MISMO CON LA OTRA? QUE CLASE DE DIRECTOR DE OBRAS Y SERVICIOS PÚBLICOS TENEMOS EN CAÑUELAS, QUE SÓLO VE DIEZ MANZANAS A LA REDONDA DE LA MUNICIPALIDAD? CUÁNDO VAN A COMPRENDER QUE LAS OBRAS SE PLANIFICAN CON SUFICIENTE ANTELACIÓN Y CON CONOCIMIENTO DE LAS CONTINGENCIAS QUE SE PUEDAN PRESENTAR?
SERÍA BUENO, QUE LA GENTE QUE NO ES IDÓNEA, NO TOME CARGOS QUE LOS SUPERAN.
Y TAMBIÉN SERÍA BUENO QUE SI LA MUNICIPALIDAD NO AUTORIZÓ ESTO, MULTE A LA EMPRESA POR UNA SUMA LO SUFICIENTEMENTE SIGNIFICATIVA COMO PARA QUE ANTES DE VOLVER A HACER ESTO, LO PIENSEN DOS VECES.
GRACIAS POR DEJARME EXPRESAR.
TAMBIÉN LO VAMOS A HACER A TRAVÉS DEL VOTO, NO LES QUEPA NINGUNA DUDA.
ATTE.,
Campaña de APADESHI en prevención a los conflictos familiares
Durante este periodo de restitución vincular con los Hijos, se dan dos procesos: la adaptación del niño o adolescente a la vida que llevaba antes de la obstrucción de vinculo y los cambios que debe realizar la familia víctima de la obstrucción a los efectos de separar las angustias y rencores inherentes al impedimento vincular.
El menor obstruido tuvo que adaptarse a condiciones de vida impuestas por el Progenitor obstructor durante su impedimento, perdió la historia de ese transcurrir, con la familia obstruida y convivió con personas que aceptaban, alentaban y /o facilitaban la situación de negación de vinculo, con factible inculcación maliciosa en contra del Progenitor obstruido y la justificación de las actitudes asumidas con el objetivo de producir alejamiento.
A pesar de representar para quienes son obstruidos, un símil secuestro, los hijos nunca lo sentirán como tal, para ellos el estar con su Mamá o Papá conviviente, y realizar las actividades normales, excepto al vinculo con el otro Progenitor y familia, les resulta de habitualidad.
La familia no conviviente que fue afectada, tiene que reintegrar al niño a su vida cotidiana; familiarizarlo con los cambios ocurridos y ayudarlo a recuperar confianza y afectividad y al mismo tiempo brindarle seguridades de que no va a volver a ocurrir el alejamiento. Algo difícil de lograr sin la decisión terminante del Juzgado de no volver a permitirlo.
Es en esta instancia en donde debe aumentar el compromiso de los miembros en cuidar la integridad psicológica de los niños, en tanto que la familia se convierte en el único medio seguro y confiable, permitiéndole la comparación entre lo inculcado para destruir la imagen de este sector familiar y la realidad.
Si en el reencuentro el menor encuentra que lo escuchado por el obstructor es verídico, o parcialmente cierto, asumirá que ese lugar al que se reintegra parcial o totalmente, le significa una contrariedad y si esa Familia no asume sus errores, erróneamente inculpara al Guardador, devenido en obstructor, como un enemigo que prosigue sus acciones desvinculantes, cuando dichas acciones cesaron y el mantenimiento de la distancia afectiva es marcada por una falta de reacomodamiento en las relaciones familiares..
La Familia que sobrellevó la experiencia obstructiva, en su deseo de brindar al niño el mayor de los afectos y cuidados, establece una tendencia a generar una relación de sobreprotección, a tal punto que subordina la toma de decisión de parte del Progenitor afectado , asumiéndose los abuelos o Tíos como los comprometidos de llevar adelante las acciones de búsqueda o mantenimiento del vinculo, tanto Judicial como personalmente. Esta ayuda afecta la observación del niño, que necesita por parte del Progenitor no conviviente, asumir una figura de autoridad, que usualmente es deteriorada durante la etapa de alejamiento
Los menores obstruidos describen esta vivencia de pos obstrucción como un proceso cargado de presiones, en el cual, por ejemplo, tienen que guardar obediencia y alineación con el Progenitor que ha sido obstructor, con quien deben regresar después del Régimen de visitas y en donde no pueden dar muestra de su interés y alegría de reencontrarse con su Familia obstruida, en donde deben acostumbrarse al seguimiento por medio de llamadas telefónicas de control , excepcionalmente permitidas por parte del Juzgado, en las cuales sus diálogos son cortantes, mostrándose aburrido, malhumorado y a disgusto, y al cesar la comunicación volver al estado de buena comunicación, participación y alegría.
Al volver al hogar del Progenitor conviviente, deben asumir un estado desganado y ocultar los momentos placenteros durante el cual compartieron con ese grupo familiar al cual durante cierto tiempo se le había negado y de esta forma evitar mayores presiones, respondiendo a las necesidades psicológicas del obstructor , que necesita sentir que el hijo fue por obligación y que regresa hastiado del reencuentro y con poca voluntad de reiterarlo.
El progenitor obstructor le da una enorme importancia que el hijo rechace al otro Padre y familia, y es tomado como una reivindicación a su actitud de impedimento de contacto, incorporándose la necesidad de reiterarlo bajo una posición de resguardo de la integridad psicofísica del niño expresada por esta personalidad taciturna y disconforme que observa, asumiendo la actitud del menor como una realidad y certeza de haber actuado correctamente en la negación, sin percibir que puede ser una defensa del niño ante las expectativas y presiones que recibe al regreso a la casa.
De esta forma quien fuera obstructor, razona que permite el vinculo en obligación a una actitud errada del Juzgado , en contra de la voluntad del niño y que por protección al mismo debe buscar las formas de cesar con este vinculo reestablecido y dañino.
Sin saberlo el menor con su autodefensa a las presiones, produce el inicio de su posible futura nueva obstrucción.
En general, a las familias que han sido obstruidas ilegalmente, no les cuesta trabajo apoyar a estos niños en este proceso de reinsertarse. En contraste, sí es más difícil la aceptación por parte del grupo familiar obstructor, en aspectos tales como la explicación a los allegados y a quienes le presentaron al otro como una persona peligrosa en donde su negación al vinculo estaba justificada y respaldada por la Justicia. Las relaciones entre los miembros, y la decisiones con respecto a la forma como van a seguir la vida después de la obstrucción y los mecanismo que seguirán utilizando si se ven expuestos a una resolución judicial de cumplimiento a la cual no puede seguir desoyendo, se transforma en un circuito de búsqueda de los mas ínfimos detalles de cuales asirse para presentar ante la Justicia para alcanzar la suspensión del Régimen de visitas.
La familia obstruida y el menor alejado, vivieron experiencias paralelas pero distintas, en el reencuentro descubren que es necesario conocerse de nuevo y recrear formas de vinculo que han sido dañadas, conservar los juguetes, libros, ropa , de la anterior etapa ayuda a los hijos a reinsertarse y ser ellos quienes decidan sobre sus artículos personales, encontrándose que les fueron respetados a pesar de su ausencia y que puede disponer de ellos, conservarlos , regalarlos o arrojarlos a la basura. Esto les da un sentido decisión, que los ayuda a reconocer los afectos que quedaron vigentes y no sujetos a decisiones ajenas.
La separación vivida durante el periodo de obstrucción durante meses ó años, interrumpe las relaciones que había entre ellos, pues cada uno realizó procesos diferentes y experimentó cambios de acuerdo con su vivencia. Para la Familia obstruida fue un “Secuestro” y así lo trasmite a sus allegados y ante la Justicia que no lo observa de esta manera y para los niños no es “Secuestro” y lo mejor es explicarles desde decisiones equivocadas asumidas por sus mayores en la cuales ellos quedaron en el medio y que son amados y se los extrañó, explicaciones legales son ajenas a ellos y los confunde.
La familia obstruida en el reencuentro con el niño, enfrenta la necesidad de rehacer la forma de comunicación entre ellos y delante del menor , que en la ausencia pasaba por comentar las acciones Judiciales, los intentos fallidos de Justicia, las angustias y decepciones, en donde los apelativos insultantes hacia el obstructor y el daño que ocasionaba, era rutina. En este marco referencial, se torna en urgencia aprender a convivir de nuevo y de establecer nuevas pautas de relación y comunicación, en donde se debe evitar los comentarios habituales de dolor, furia e impotencia , referidos a la ausencia, pues resultan nocivos para ese vinculo que debe reformularse sobre bases afectivas y de contención.
Este período inicial es como volverse a conocerse, a encontrar en nuevos espacios de madurez, pues el tiempo transcurrió, de buscar intercambios de experiencias, de crecimiento, y de muchos silencios necesarios de todo lo que paso durante el tiempo de obstrucción, pues el menor debe regresar al hogar del obstructor, en donde volverá usualmente a recibir toda la carga de resentimientos, en donde será interrogado sobre lo que hizo, a donde fue, que escucho, que le dijeron, y que para su tranquilidad deberá expresar “ no me sentí a gusto” y el Progenitor que debió liberarlo, sentirá el alivio aunque no sea verdad dichas declamaciones, y el obstructor en su razonamiento sentirá que sigue perpetuándose el alejamiento, que de físico mutó a una obstrucción afectiva, y de esta forma apreciara que cumple con el cese obstructivo y que el camino a lograr el Alejamiento, es a través de influenciar ese rechazo emocional, siendo una de las peores etapas a vivenciar por los niños y en donde mas desprotegidos jurídicamente se encuentran.
Este comenzar a rehacer el vinculo, puede generar conflictos; en algunos casos el menor obstruido no quiere volver a asumir el rol impuesto de rechazo, trasmite su agrado por las visitas y sus afectos hacia el otro grupo familiar, pero la familia obstructora teme que esto sea un indicio de perderlo y, por lo tanto, presiona firmemente para que produzca un rechazo, que entregue señales inequívocas de disconformidad con la revinculación, que a continuación de lugar a desarrollar una estrategia desvinculante, mediante la producción de denuncias judiciales, tendiente a que sea el tribunales quien produzca el alejamiento.
Los nuevos intentos de obstrucción suelen ser violentos, de provocación, mas judicializados y tendientes a no volver a coexistir con la experiencia de aceptar una resolución que obligue a respetar los vínculos de sus hijos con la familia no conviviente.
Es importante explorar la tensión reinante y la peligrosidad en la que se encuentra la Familia obstruida en el desarrollo de las visitas y que la autoridad Judicial supervise mas la actividad del que fuera obstructor, que la reinserción vincular con el progenitor obstruido y la familia extensa, que en un marco de no beligerancia se establecerá normalmente.
En donde se vea la dificultad de vinculo como una necesidad de limitar la vinculación se estará propiciando a la manipulación del obstructor y el volver a las etapas expulsivas , judicializando aún mas el conflicto familiar y depositando al niño en el centro de la contienda, sin medios para defenderse,
Otra parte fundamental de este proceso de reinserción vincular es la toma de decisiones por parte de los Juzgados. Si ante una actitud renuente a cumplir el Régimen de visitas, reiterativa en la obstrucción, desobediente a las resoluciones Judiciales, provocadora de enfrentamientos y de denuncias sin pruebas y no produce un cambio de Tenencia, es mantener el ambiente obstructivo intacto, la perpetuación de la violencia, en donde el germen obstructor continuaron mutando en búsqueda de nuevas modalidades obstructivas.
Los efectos de la obstrucción de vinculo en el sistema familiar y en la forma de vida de sus miembros, necesariamente plantean la necesidad de tomar providencias acerca de lo que se hará en el futuro, prever las contingencias derivadas a la orden compulsiva de cumplimiento y no asumida, ni aceptada por el Progenitor obstructor, que solo queda a la espera de nuevos intentos de ejecución de impedimento de contacto.
Es ilusorio pensar que luego de largos periodos obstructivos, denuncias Judiciales de por medio en búsqueda del alejamiento, y la negación obsesiva a permitir el vinculo, se pueda vehiculizar el respeto a una resolución Judicial de cumplimiento efectivo del Régimen de visitas. La actitud negacionista esta incorporada, y mientras se mantenga intacta la estructura expulsiva, es un llamado a mayores conflictos.
El menor debe ser resguardado de posibles nuevas experiencias obstructivas, cuando queda expuesto que el Guardador del niño, no cumple con el compromiso de respeto al derecho vincular,
Generalmente el niño o adolescente entra en la duda de permanecer alineado con el Progenitor que lo obstruye y la posibilidad de continuar el vinculo, viendo al otro Progenitor en condiciones de presión para que no asista a las visitas, lo que lo condiciona a evaluar al rechazo, en salvaguarda de su integridad, pues es escaso el tiempo de vinculo en relación con el que debe permanecer con el Progenitor obstructor.
Al niño le inspira una mayor sensación de seguridad el estar con el progenitor con el que comparte mas tiempo, en donde tiene la certeza que la mayor fuerza la tiene el obstructor , al cual le debe obediencia incluido en la aceptación de negar al otro.
Para el menor tomar la decisión de irse a vivir con el Progenitor con quien fue obstruido, implica un cambio grande y enfrentarse a una figura de autoridad , que lo condiciono durante largo tiempo y por esta razón es imprescindible por parte de la Justicia observar el “ interés superior del menor”, por encima de intereses o costumbrismo, que aleja a los menores inmersos en la obstrucción vincular de una real protección
Muchas veces la angustia de salir de un lugar que se ha vuelto inseguro y amenazante conduce a optar por no salir y quedar atrapado en los caprichos del obstructor, aunque sus verdaderos deseos este representado por salir de ese entorno alienante y disfrutar de una vida familiar como cualquier otro chico.
Es importante para la familia que recibe a los menores luego de una obstrucción de vinculo, se prepare para los cambios, con expectativas realistas sobre las dificultades a enfrentar para sostenerlo, si el Juzgado no produjo sanciones contundentes que desaliente nuevos incumplimiento al régimen de visitas o reiteración de obstrucción total.
Hay que tener en cuenta que el hecho de abandonar transitoriamente el lugar que los mantuvo obstruidos, no significa dejar la dependencia emocional por parte del obstructor y los sentimientos negativos que este generó en contra de ellos.
El hecho de recomenzar el Régimen de visitas no garantiza su continuidad, ni el cese de la angustia, el temor y la permanencia de la impunidad.
Los niños no pueden normalmente estimar lo que sucedió o sucede a su alrededor, de donde surgieron las controversias que los termino convirtiendo en el instrumento para dañar al otro Padre, probablemente carguen con sentimientos contradictorios, de sentirse culpables de las discusiones de sus mayores, si llegan a vislumbrar que fueron utilizados como un medio y lejos de ser un Fin, quedando transformados en un arma letal, que es esgrimida sin conciencia y destruida en la acción de herir al Progenitor obstruido.
.¿Se logro superar la obstrucción de vinculo?
Las familias consideran que han superado la obstrucción vincular cuando han podido cumplir en forma continuada y sin alteraciones los Regímenes de visitas y asimilarlo como una experiencia negativa más en la vida y que elaborado el hoy, se recordara con un sentir de tristeza y /o angustia el resto de sus días. Aún recuperada la sensación de seguridad jurídica de cumplimiento al Régimen , sienten temor a volver a enfrentar una situación semejante si se vuelve a presentar, y no poder hacerle frente Jurídica, económica y emocionalmente.
Estas familias obstruidas del vinculo con sus niños, han sido capaces de resistir esta experiencia frustrante al tomarla como un objetivo en común de lograr revincularse, es algo que les aportó el sentido de unión, pero al mismo tiempo la inevitable presencia de los reproches que condicionaran la relación familiar, en donde le reafirmaran al Progenitor no conviviente sobre su mala elección de pareja y las perdidas económicos que tuvo el núcleo familiar, al ayudar a los costos legales y los daños psicológicos que se ocasionó, en donde los Abuelos, debieron hacerle frente en una etapa de la vida de disfrute de sus nietos, en que fueron expuestos a la violencia y a los reclamos judiciales.
En contraste, las familias que sienten que no han superado la obstrucción de vinculo, porque restaurado el régimen, se vuelve a incumplir o son sometidos a denuncias falsas tendiente a producir un alejamiento por orden Judicial, conservan el temor como forma de concebir su existencia, sabiendo que estarán atrapados en el conflicto vincular legal, sin conocer la extensión de tiempo y enfrentado mayores costos económicos debido al uso de Denuncias Penales, como estrategia desvinculante , que a pesar de la falta de presentación de pruebas en contra, el procedimiento evaluativo los alejara de los niños.
Estas Familias desconfían constantemente del entorno y encuentran amenazas en todas partes. Los abogados no llegaran a conformarlos, al no conseguir el control de los desbordes del Progenitor obstructor.
Al recordar la obstrucción anterior les produce dolor y certeza que la actual obstrucción recargada de acciones judiciales será mas difícil de enfrentar y de mantener la cohesión familiar, y es allí en donde los componentes de este núcleo afectado empiezan a retirar el apoyo ante el riesgo de verse perturbados por una denuncia desvinculante.
Es una herida que no llego a cicatrizar y un nuevo golpe revive el dolor que produjo anteriormente. La vida y la lucha ha perdido el sentido que tenía antes y es difícil encontrar perspectivas acerca de la forma de como puede unirse para ayudar al progenitor nuevamente obstruido
La obstrucción de vinculo con los hijos es una experiencia que deja huella a pesar de haberlo superado. Ninguna familia puede olvidar lo ocurrido, es una marca de por vida. Los que han podido superar estas heridas, lo consiguieron cuando reciben judicialmente mensajes claros que no se permitirá nuevas obstrucciones;
Quienes no han podido recuperar el vinculo con los hijos, quedan con un temor y suspicacia, que al tener nueva pareja, otros hijos, sentirán la herida abierta y el dolor, que suma a la susceptibilidad hacia estas nuevas parejas y la posibilidad que se conviertan en nuevos obstructores y en muchos casos, quedan atrapados en la posición de víctimas, condicionando cualquier nueva relación y/o anestesiando cualquier expresión de afecto.
Algunos buscan y necesitan una retribución o una compensación, en lo legal y económico, que les justifique el hecho de haber sido victimizados y maltratados; otros asumen con una nueva pareja una posición de protagonismo buscando una atención constante que parece nunca llenar el vacío que ha dejado la incapacidad ó imposibilidad de recobrar el vinculo con los hijos, con la sensación de vulnerabilidad que ocasiona el alejamiento de quienes no serian obstructores y que no quieren asumir culpas ajenas y desconfianzas, sin ser merecedores de las mismas.
Es primordial recordar que no se puede desandar el tiempo y lo acaecido hay que asumirlo como algo que pasó, intentando reparar los daños, sin que por ello pasar de victima a victimario, dentro de el intento de una nueva familia, convirtiéndose en víctimas ó victimarios perpetuos , en donde sistemáticamente se vuelve a repetir la utilización de los hijos para manipular al otro.
Efectos Familiares - Consecuencias Familiares Antes y Después de la Obstrucción de vinculo
El Primer Año después de la revinculación
Inmediatamente después de la restauración del vinculo pueden aparecer temores y recuerdos constantes de lo sucedido, que tienden a ir desapareciendo a medida que se retoma la vida normal. Si se mantiene el cumplimiento, los primeros meses de certeza, son de calma y felicidad y pareciera como que la obstrucción de vinculo hubiera quedado en el pasado. Sin embargo, al avanzar en el tiempo y aún existiendo el acatamiento, aparecen nuevos temores ante la imposibilidad de ejercer plenamente la supervisón de los hijos, participar de decisiones sobre el colegio, la atención medica, las salidas, los amigos, en donde las ansiedades familiares se exacerban, pues al sentir que ya paso la etapa obstructiva, sienten la necesidad de ayudar y proteger a los niños, ante lo que entiende, un mal cuidado de ellos, por parte de quien ha producido la obstrucción y demostrado negligencia afectiva hacia esos hijos, haciendo de este un período crítico en el proceso de readaptación familiar posterior a la obstrucción vincular. En algunos casos esta crisis tiende a ceder pero en la mayoría se mantiene y aparece nuevamente las peticiones judiciales a la espera de una respuesta positiva a los pedidos , debido que consideran que quedo demostrado la falta de idoneidad para ejercer correctamente la Tenencia. Al observar la falta de compromiso del Tribunal y de reconocimiento a ese mal ejercicio, se generan nuevos temores y animosidad en el núcleo familiar en donde algunos desean insistir judicialmente y otros desean alejarse lo mas posible de lo que perciben como la Injusticia de la Justicia, haciendo necesaria la búsqueda de una ayuda psicológica que permita procesar convenientemente lo sucedido, y permita observar la realidad y sus posibilidades mas allá de la permanencia en lo Jurídico.
Las Consecuencias Sutiles
Un fenómeno extremo como la obstrucción de vinculo con los hijos, conduce a las personas a dirigir su mirada hacia lo que creen y valoran y, en ocasiones, redefinirlas de acuerdo a sus verdaderas posibilidades, que es diferente a aceptar las conductas sociales y jurídicas erróneas , sino a no embarcarse en imposibles en la inmediatez.
Sufrir la ausencia de una persona amada, pensar en la posibilidad que este en riesgo y no tener la oportunidad de ayudarlo es vivido como un morir y resucitar de acuerdo a las respuestas judiciales, que mueve a la familia a un fin común a pesar de la existencia de conflicto entre sus miembros , sobredimensionado los afectos negados y los riesgos que corren los menores involucrados.
Todo el núcleo familiar queda atrapado en la gestión Jurídica y como un rompecabezas , cada uno de sus componentes, quedan alcanzados emocional y económicamente, desatendiendo sus fuentes de ingresos.
Llegada esta situación en dependencia al conflicto, deben replantearse metas, distintas a las que representan el recobrar el vinculo, que a ese momento parecerían fundamentales, irremplazables e impostergables.
Para poder hacer frente al tiempo de imposibilidad vincular y a todos sus imponderables, se precia ineludible, dedicar la mayor parte del tiempo a trabajar y a producir económicamente, otorgar una mayor dedicación al resto de la Familia, que comienza a sentirse relegada por el problema de uno de sus componentes a quien se dedica toda la atención.
La obstrucción de vinculo confronta con un entorno inseguro, amenazante, y provocador, el riesgo de cada intento de visita y su correlato de violencia inhibe a proseguir, a riesgo de convertirse en un auto negarse a concurrir a retirar a los hijos, ante la inminencia de ser agredido o denunciado por el solo hecho de querer cumplir con el derecho de visitas.
Advertir que un Progenitor es capaz de privar a un hijo del otro Padre o Abuelos, produce una sensación de indiferencia por parte que quien no lo sufre en forma personal, que no se condice con lo que cualquier persona siente ante un hecho de Secuestro Extorsivo, de privación ilegal de la libertad, por lo que es observable que terceros consideren algo normal la obstrucción de vinculo, cuando es un delito Penal, y emparentado con la acción de tortura psicológica.
Descubrirse desprotegido por un Estado que no asume su rol de contralor de los derechos individuales y la protección de los niños, aún dentro del seno de una familia aunque sus Padres estén separados, a sabiendas que el fenómeno del impedimento de contacto de los hijos y su falta de respuesta Judicial, decepciona y reduce la confianza frente a las Instituciones y a la administración de Justicia;
La familia damnificada termina encerrándose en un círculo limitado de familiares y amigos cercanos, al sentirse decepcionada por la intervención del Estado en su tres Poderes, Judicial, Legislativo, Ejecutivo.
La falta de confianza en los demás, en las Instituciones y en las Organizaciones no gubernamentales que se ven limitadas en su accionar , tanto por la falta de aplicación de la Leyes, como por su falta de medios económicos y estructurales, para poder enfrentarse a una de los problemáticas Sociales de mayor alcance y duración, como son las separaciones conflictivas con hijos menores,. La percepción que nadie les puede dar respuesta, trae consigo la sensación de estar confinados en la injusticia, con un fuerte componente discriminatorio y de Fanatismo, que avala y alienta la obstrucción vincular de los hijos.
La llegada de los hijos obstruidos a la familia, luego de la experiencia de un impedimento vincular, para quienes la han sufrido, ya no se avista como una alegría, pues la amputación afectiva de los hijos negados, esta siempre presente, aún con su restitución, pues es incierta y no tiene cierre de conflicto.
La Obstrucción de vinculo con los hijos, asimismo desvirtúa las creencias más íntimas de los seres humanos, que les permiten conectarse con el entorno y con los demás, en una acción solidaria.
La posibilidad de fijar objetivos comunes en una pareja se ve lesionado por las certezas de la falta de protección Jurídica, fijando el proyecto de familia en el “Presente”, no pudiendo conjeturar como será en el futuro, ante el temor de la repetición y la falta de confianza, tanto en los demás, como en las propias capacidades de hacer frente a nuevas obstrucciones de vinculo con los hijos y las respuestas anímicas que pueden entregar.
Para quienes consideraban que nunca serían víctimas de esta problemática Social, esta confrontación es caótica; genera la sensación de haber perdido un terreno firme sobre el cual caminar y mantenerse.
Por el contrario, para quienes veían el mundo y a sí mismos en términos económicos y de apoderamiento, más flexibles a la utilización de medios ilícitos, les confiere la certeza que la decisión de eliminación del otro Progenitor esta a su alcance sin mayores oposiciones y se cobijan en la impunidad.
CUANDO ES RECOMENDABLE UNA AYUDA PSICOLÓGICA
Cuando la familia queda atrapada en círculos repetitivos de conflictos.
Cuando no se logra comprender ni resolver, con repetición de historias obstructivas.
Cuando el enfrentar las cuestiones legales o la presencia en intentos de visitas produce un estado de negación de actuar, inhibiendo sus acciones.
Cuando no se puede hablar sobre la obstrucción sin caer en un estado de angustia y depresión.
Cuando el único tema de conversación, es la obstrucción de vinculo.
PARA REFLEXIONAR
La realidad nos entrega la profusión de Separaciones o Divorcios con hijos menores e impedimentos de contacto con el Progenitor no conviviente, dejado de ser un evento aislado que afecta sólo unos pocos. Un fenómeno impensado a mediado del siglo XX. La presencia constante de este delito de Impedimento de contacto, cada vez más extendido y por desgracia, al que pareciera que nos estamos acostumbrando, tiene efectos más allá de las víctimas directas, Progenitores no convivientes y familiares. Podría hablarse de un Problema Social, que afecta a toda la trama de la Sociedad y condiciona el desarrollo de un País, porque se esta transformando en un sector mayoritario con una estadía Judicial de muchos años, con un drenaje económico incesante y con falta de control sobre los hijos que crecen bajo pautas violentas y de falta de respeto a la autoridad y con un mensaje que fomenta el incumplimiento de obligaciones y respeto a las leyes. Al mismo tiempo las victimas se ven en un trauma permanente, que afecta la interrelación con los demás y el desarrollo de sus capacidades.
Ante esta situación de resquebrajamiento Familiar y Social nos preguntamos
¿Será que nos hemos vuelto indiferentes o simplemente que nos hemos anestesiado emocionalmente y pensamos que a solo a otros les puede pasar vivir la experiencia de la violencia de una obstrucción de vinculo con los hijos?
-¿Nos estarán ofreciendo el alejamiento del control judicial como medio de dirimir la exposición ante el delito, entregando a la acción de los violentos los afectos de familia y a la perpetuación de los delitos dentro de ella?
-¿Ante la magnitud del problema habremos dejado de pensar en alternativas de solución, dejando en manos del mas fuerte y de quien mas desobedece las resoluciones Judiciales el futuro de los Hijos?
-¿Estaremos esperando que esos hijos, sean victimarios e ingresen a los Tribunales como futuros delincuente?
Los efectos de la Obstrucción de Vinculo con los hijos son devastadores, incluido para quienes lo perpetran y deben mantenerse en ese rol, por lo tanto van más allá de quienes lo sufren. Es el deterioro paulatino de una sociedad encerrada por el descreimiento en la Justicia y restringida en su capacidad afectiva, dedicando toda su fuerza y energía en discusiones legales, cuando una preventiva y efectiva intervención Judicial cercenaría de entrada, cualquier intento de manipulación de los hijos para perpetrar el impedimento de contacto.
Autor: José María Bouza - Co autor del Libro – “ (SAP) SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL Proceso de obstrucción del vínculo entre los hijos y uno de sus progenitores “, Co – autor del Libro “Restitución internacional de Menores – Aspectos Civiles y Penales” , Autor de la Obra de Teatro “ Atrapados en la Justicia”, Fundador – Presidente de APADESHI –Asoc. De Padres Alejados de sus hijos – Argentina
APADESHI Asociación de Padres Alejados de sus Hijos – Argentina
“Papás, Mamás, Abuelas /os, Tías, os, Nuevas parejas e hijos recuperados, en defensa del vinculo con ambos Progenitores”
www.apadeshi.org.ar info@apadeshi.org.ar (054) (011) 49417404 7305
Doscientos años de Independencia ! Pero cual independencia ? Si América Latina lleva más de quinientos años bajo el control y el sometimiento de organizaciones y naciones extranjeras.
Pero en doscientos años de una supuesta independencia; - de una pretendida libertad; - de democracias desacertadamente llamadas de izquierda, o de centro o de derecha, con economías dizque progresistas; - de egocéntricas dictaduras populista, que se jactan de ser redentoras; - de un indignante conformismo pacifista social; - y de una ferviente, extrema e irreflexiva religiosidad; - la pregunta proveniente es qué prosperidad han logrado las naciones de latinoamericana ? Simplemente, Dios y los gobiernos no hacen justicia con la sociedad; - no escuchan sus lamentos ni sus ruegos; - le dieron la espalda; - se alejaron; - la olvidaron; - y la obligan a ir por un camino peligroso que conduce al infierno. Porque sin una luz de esperanza para el futuro, cada día que pasa es peor que el anterior, pues la tienen viviendo más pobre que ratón de iglesia, sumida en el lodo del abandono, la dejadez y la maldad; - en el lodo de la necesidad, la pobreza y del hambre; - en el lodo de la miseria, la delincuencia y la injusticia; - en el lodo de la tristeza, del dolor y las lágrimas; - y en la corrupción y la impunidad.
En consecuencia, América Latina clama, implora, gime y está abonada, fertilizada y lista para un histórico cambio de las estructuras políticas, económicas y sociales que rigen hoy. Están dadas todas las condiciones, todas las situaciones y todas las ventajas favorables, para establecer un nuevo sistema de gobiernos altruistas, organizados, sinceros y justos, cuya única meta sea otorgar prosperidad, en una nueva era de nuevos propósitos.
El verdadero mesías está dentro de cada uno de nosotros mismos, y se manifiesta en la mentalidad y en la actitud; - en la necesidad y en el deseo; - y en la voluntad de querer vivir bien, mejor y ser prósperos. Por lo cual, todos los ciudadanos deben despertar, erguirse y llenarse de determinación progresista; - entonces levantar cabeza; - criar y crecer brío, valor y coraje; - dignidad y orgullo; - y mucho mucho sentimiento patriótico; - para sacar las uñas, mostrar los dientes y tener el valor y el coraje de atreverse a morder, y así, con un vehemente y ansioso deseo de progresar, dar jaque-mate a todas las necesidades de la sociedad, deponiendo los gobiernos existentes con un arrollador levantamiento social, y al final lograr tener un futuro progresista y una vida digna, decente y placentera, libre de problemas socio económicos, en países tranquilos y prósperos.
Los pueblos no consiguen nada, si no están dispuestos a luchar y hasta morir por lo que quieren. El progreso se logra, solamente, confrontando retos inéditos. Basta mencionar la Revolución Francesa, la Revolución Rusa, La Revolución China, y mejor aun, la política llevada por el presidente Franklin D. Roosevelt “ New Deal ” que cambió el país mediante reformas y no mediante una revolución.
Es perentorio progresar de una u otra manera, pero hay que progresar. Este logro no se puede posponer por más tiempo, porque el miedo está llevando al ciudadano a un colapso que destruye la familia, debido al pánico abrumador ante un futuro incierto por la continua degradación económica que está padeciendo toda la sociedad.
Si no es así, puede cualquiera de nosotros imaginar una manera mejor para salir del lodo de la miseria, de la pobreza, de la necesidad, de la corrupción, de la impunidad y lograr progresar ? Pero, ciertamente, podemos hacerlo mejor ? Es posible, pero la pregunta vuelve a surgir, puede haber una manera mejor para salir del lodo de la miseria, de la pobreza, de la necesidad, de la corrupción, de la impunidad y lograr progresar. O, dejar pasar otros doscientos años más de desesperanza y frustración, bajo gobiernos incapaces de colocarse a la altura correcta y en la relación acorde con los problemas de América Latina, para darles soluciones positivas, justas, sensibles y prácticas ?
Finalmente, como dijo El Presidente Abraham Lincoln: “ Creo y es universalmente entendido y bien conocido, que todos los hombres desean actuar correctamente, a menos de que tengan motivo para actuar de otra manera diferente. Si un gobierno priva a la sociedad de un derecho vital, moralmente desde cualquier punto de vista justifica la revolución. Cualquier gente de cualquier parte, estando inclinados y teniendo la fuerza, tienen derecho de levantarse en armas, deponer el gobierno existente y formar un nuevo gobierno que les satisfaga mejor sus necesidades. Este es el derecho más valioso y más sagrado, - es el derecho del cual esperamos y creemos es para liberar el mundo. Tampoco este derecho está confinado a los casos en que todo el pueblo de un gobierno existente puede optar por ejercer. Una mayoría { los pobres } de cualquier parte de la sociedad puede revolucionar, sofocar una minoría, entremezclada con la misma sociedad, quien podrá oponerse a este movimiento. Es una clase de revolución no para ir por las viejas ideas o por las viejas leyes, sino, para acabar con ambas y crear nuevas. ”
Alfonso Maturana AMERICA LATINA PRIMERO Y
aneconomicalmiracle@yahoo.es PARA LOS LATINOAMERICANOS
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