XXVI
Soñé que me cernía
sobre el pasaje de futuros siglos;
Que mi nombre era célebre
y eternos mis
escritos.
Que aquel infortunado amor de barrio
que apenas advirtieron los vecinos,
era un romance clásico
mil veces comentado y discutido.
(¡Y que tú eras famosa,
por la sangrienta hazaña de no haberme querido!)
***
XXII
No he confesado a nadie que te quiero.
Pero con tal énfasis lo ha dicho mi cara,
que aunque paso altivo, soberbio y poeta,
la gente del barrio me mira con lástima.
***
XVI
Por toda la Belleza
que no fue dado contemplar al Hombre,
un voto de tristeza.
Un voto de tristeza por los príncipes, duendes
y gnomos de la Abuela.
Por la remota búsqueda de nidos,
por el patio sonoro de la escuela,
por las tardes rosadas de los pueblos:
un voto de tristeza.
Por la fragilidad de la memoria,
por la dificultad de la belleza,
por la limitación de los sentidos:
un voto de tristeza.
Por la mujer que un día
llegó ¡como la luz! a nuestra senda
y se fue, para siempre, sin amarnos:
un voto de tristeza.
INFOCAÑUELAS